
Seis personas sospechosas de secuestrar y asesinar al colombiano Diego García Lemus, así como de poseer laboratorios hidropónicos de marihuana, fueron detenidas por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de San Ramón, Alajuela, en siete allanamientos.
Fuentes confidenciales informaron a DIARIO EXTRA que la víctima, de 42 años, se habría involucrado con la pareja sentimental de un socio, quien al parecer se dio cuenta que le estaban “robando pasto”, así que ordenó torturarlo y ejecutarlo.
Las autoridades identificaron a los sospechosos con los apellidos Londoño Mejías, Zúñiga Quirós, Hurtado Vargas, Arencio Muñoz, Lewin Ramírez y Flores Guevara (mujer). Los capturaron en una acción policial realizada en San Ramón y Naranjo de Alajuela, Moravia y Guadalupe, Heredia y Puntarenas.
Tras las diligencias se decomisaron 4 armas de fuego, 5 celulares y 1 carro. Además se incautaron 300 plantas de marihuana que crecían en los laboratorios clandestinos, así como todos los implementos necesarios para la producción y dosificación de la droga, 5 kilos de mota empaquetada y ¢1 millón en efectivo.
Los hechos por los que empezó la investigación ocurrieron el 26 de abril de este año en Montelimar, Goicoechea, cuando se presume que los sospechosos secuestraron a García Lemus y dos días después su cuerpo decapitado lo hallaron a un lado de la autopista que conduce a San Ramón, Alajuela.
Conforme avanzaron las pesquisas se logró obtener información, la cual indicaría que en apariencia los detenidos se dedicaban a la producción de marihuana hidropónica en laboratorios ubicados en viviendas alquiladas en Paracito de Moravia, Barranca de Puntarenas y Cirrí de Naranjo.
Pablo Calvo, jefe del OIJ de San Ramón, manifestó que la investigación llevó poco más de siete meses de averiguaciones.
“En una casa se logró detener a una mujer y su pareja de nacionalidad colombiana, mientras que en Barranca allanamos cuatro infraestructuras donde estaban un colombiano y un tico. Después del hallazgo del cuerpo detuvimos a un sujeto, por lo que decidimos allanar su casa, debido a que se cree brindó custodia al sitio de cautiverio al colombiano, quien tenía diez años de vivir en el país”, explicó.
FUNCIONES CLARAS
Se presume que Londoño Mejías se encargó de custodiar al extranjero hasta la propiedad de una gringa en Cambronero, San Ramón, lugar de cautiverio de García Lemus, y es quien acondicionaba los laboratorios de producción de marihuana.
Flores Guevara es la pareja de Londoño Mejías y participaba en la producción de marihuana hidropónica. Al parecer oculta bienes de la organización delictiva para que las autoridades no los detecten.
Zúñiga Quirós al parecer se encargó de custodiar a la víctima en el lugar de cautiverio, así como los laboratorios. Hurtado Vargas presuntamente debía adquirir los materiales necesarios para acondicionar los laboratorios hidropónicos.
Lewin Ramírez se sospecha que se encargó de realizar cobros de dinero por la venta de drogas y cuidar los laboratorios. Por último, Arencio Muñoz custodiaba uno de los puntos donde cultivaban las plantas de Cannabis sativa.
EMPRESARIO EXITOSO
El jefe del OIJ agregó que se produjo una disputa entre el colombiano, quien no tenía antecedentes penales y simulaba ser un empresario exitoso, y el resto de la organización.
“Se dedicaban a construir laboratorios de marihuana hidropónica, trasiego de cocaína y lavar dinero. El fallecido manejaba la logística para recuperar dineros de la venta de drogas y lo enviaban a Colombia, mientras que llevaban marihuana a Guatemala y México vía terrestre.
La casa donde ejecutaron a García Lemus tenía cinco cuartos, que remodelaron para que funcionara como laboratorio. Es una propiedad grande y los captores hicieron varias llamadas extorsivas para pedir $2 millones.
(García Lemus) era de una familia de clase media de Cali, Colombia, por lo que trataron de ubicar contactos en nuestro país, pero la intención del grupo era ejecutarlo”, detalló.
En la casa ubicada en La Guaria, San Ramón, donde detuvieron a la pareja, la policía descubrió que hicieron un puente en el medidor que no registra el consumo de electricidad.
Ante esto la policía contactó a los personeros del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), quienes desactivaron y montaron una denuncia, ahora el dueño deberá responder por la actividad ilegal.