
Deseo rectificar ante el público las afirmaciones erróneas contenidas en la nota publicada por el Diario La Extra titulada “En festín de viajes A y A despilfarra ¢284 millones” y el editorial “Desorden en AyA necesita freno”, ambos de este 10 de setiembre del 2020.
En primer lugar, el monto indicado en el titular es falso, pues la institución ha invertido en realidad ¢224 millones en el periodo 2015-2019 (26% menos que lo indicado), lo cual se ha distribuido en 294 actividades de 160 funcionarios. Esto representa un promedio de ¢44,8 millones por año, incluyendo viáticos, boletos aéreos, transporte terrestre e impuestos.
Muchas de estas 294 actividades en el exterior en 5 años han sido financiadas por fondos de cooperación internacional. Estos apoyos se logran gracias al reconocimiento mundial que tiene la institución y sus colaboradores.
Segundo, es falso que la inversión del AyA en actividades en el exterior se concentre en las tres personas citadas en el tercer párrafo del artículo. Un total de 160 funcionarios de diferentes oficinas y niveles han participado en 294 actividades de este tipo entre 2015 y 2019. Por ello, descartamos como completamente erróneas las palabras del sindicalista que cita el periódico: “nos parece increíble que, en una situación como la nuestra los trabajadores no salgan, solo la presidencia y la gerencia”.
La realidad es que la gran mayoría de viajes de la señora presidenta ejecutiva se han financiado con cooperación internacional, por lo que no representan mayores desembolsos de la institución.
A la vez, rechazamos como una denuncia falsa del representante sindical la insinuación de que se han realizado viajes con fondos de la empresa española Acciona.
Queremos indicar que las actividades en el exterior incluyen participación en capacitaciones, foros, conferencias y grupos de trabajo internacionales que permiten que el AyA se mantenga al día con lo mejor y más actualizado en cuanto a gestión y tecnología de agua potable y saneamiento para mejorar el servicio que se brinda a la ciudadanía.
Por último, descartamos que el AyA esté realizando “promedios de consumos”, como lo dice erróneamente el editorial. Desde mayo, la institución retomó la lectura de hidrómetros, situación que se había suspendido temporalmente como medida inmediata ante la primera ola de la pandemia, cuando el país no contaba con protocolos ni equipos de protección suficientes para garantizar la salud de los funcionarios de lectura y evitar un contagio a la población. Además, reiteramos que la facturación con base en el promedio de consumo está permitida en la reglamentación de la Aresep.
Manuel Salas Pereira
Gerente General