Sistema de reinserción falla para exreclusa

Dania Viales estuvo 20 años presa por narcotráfico en el Centro de Atención Institucional Vilma Curling, conocido como El Buen Pastor. Recobró la libertad el año pasado con el propósito de trabajar y ganarse la vida honradamente, pero eso no ha sido posible. Esta es la problemática que enfrenta no solo Viales, sino también muchas […]

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Dania Viales estuvo 20 años presa por narcotráfico en el Centro de Atención Institucional Vilma Curling, conocido como El Buen Pastor. Recobró la libertad el año pasado con el propósito de trabajar y ganarse la vida honradamente, pero eso no ha sido posible.

Esta es la problemática que enfrenta no solo Viales, sino también muchas personas que cumplieron sus condenas y no pueden insertarse a la vida laboral porque no tienen apoyo y suplican por que les eliminen los antecedentes en la hoja de delincuencia. 

“Estoy obstinada y estresada. Quiero que me den alguna oportunidad para ganarme mi propio dinero de la mejor manera. Soy mujer sola, tengo tres hijos, no tengo apoyo de mi familia. 

Mi mamá se me murió y un hermano, un nieto. Alquilo casa, vivo donde la suegra.

Ni una beca, nada, para estudiar. A muchas les ayudan y a mí no, han tenido suerte. No tengo papeles para llevar, raspo la olla. Con tres meses que me ayuden económicamente puedo emprender para vender ropa”, aseguró.

Viales agregó que la condena tan alta que cumplió le está afectando, pero asegura que atrás quedó esa mujer delincuente.

 

VOZ CON
AUTORIDAD

 

Un funcionario de Adaptación Social asegura que la minoría reincide cuando sale de prisión.

“Es difícil encontrar trabajo por los requisitos que piden y si tienen antecedentes penales es una limitación. Son muy pocas las personas que desean laborar a las que les dan la oportunidad.

Lamentablemente la persona que descontó su condena sale de prisión con el antecedente. No deberían los patronos pedir la hoja de delincuencia, basta con que descontara la pena de prisión. Hubo una sanción de la pena, a eso se le llama etiquetamiento”, explicó.

El experto agrega que este tipo de personas no van a conseguir empleo.

“Una de las cosas que no ha logrado hacer el sistema penitenciario es la estadística de reincidencia en la comisión de delitos de personas que han descontado la sentencia.

Los que ingresan y salen de prisión son los que no tienen una contención familiar y el que tiene problemas de adicción a drogas por las razones que sean y los delitos son los robos. 

Otros que reinciden son los delitos por narcotráfico, mucha gente entra por un interés de solventar temas económicos”, detalló.

 

ESTADO DORMIDO

 

Hay reos que salen con las manos para atrás, sin dinero ni oferta laboral, y se van a hacer lo que están acostumbrados.

“La Dirección General de Adaptación Social tiene una Oficina de Inserción Social, donde les paga a profesionales (trabajadores sociales, orientadores y psicólogos).

Al día de hoy no hay un resultado de lo que hacen. Se supone que (esa oficina) fue creada para ayudar a toda esta gente que cuando saliera supiera cómo integrarse a la sociedad.

Buscaban canales comunales con redes de apoyo para que trabajen y estudien, pero no hace ninguna función, con un gasto de planilla importante que el Estado le paga.

Al salir de prisión son etiquetados, eso se llama traslación de la pena a la familia”, añadió.