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El recién estrenado año 2019 augura un nuevo conflicto social entre grupos sindicales, la Asamblea Legislativa y el Gobierno. Los diputados buscan en este nuevo año aplicar cambios a las reglas de la huelga y también a los llamados pluses de los empleados públicos.
Antes de salir al receso por la Navidad, las fracciones del Partido Liberación Nacional (PLN), el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), el Partido Acción Ciudadana (PAC), el Partido Restauración Nacional (PRN) y el bloque independiente Nueva República acordaron establecer una “vía rápida” para el proyecto que reforma las huelgas y los cambios al reglamento legislativo.
Para ambos objetivos crearon sendas comisiones especiales, donde para el tema de huelgas se dicta 4 meses para que la iniciativa se dictamine. En cuanto al reglamento, el plazo es de un mes.
Dos personajes de la realidad nacional se asoman como protagonistas de esta nueva contienda, que podría volver a generar otra gran huelga en el sector público, por un lado, el jefe de fracción del PLN, Carlos Ricardo Benavides, y por el otro el líder sindical Albino Vargas.
Ya Vargas pegó el grito al cielo ante el avance de estos proyectos y calificó al congresista verdiblanco como un “sicario político”.
Consultado sobre estas declaraciones, Benavides externó que no desea una confrontación con Vargas, y por el contrario espera diálogo y apertura de los sindicatos.
“No quiero entrar en una discusión de insultos y descalificaciones personales, creo que este país no necesita eso, sino que nos sentemos a discutir con serenidad y transparencia los problemas que existen en materia de huelgas y podamos arreglarlos por el bien de la ciudadanía”, mencionó el liberacionista.
Sobre el tema de empleo público, Benavides espera que el Gobierno llame a un diálogo abierto con todos los sectores y recordó que los cambios se aplicarán a los futuros empleados públicos y no a los actuales.
Negó que exista alguna estrategia para “correr” (con la reforma a las huelgas), ya que en esos cuatro meses (que tiene de plazo la comisión para dictaminar el proyecto) esperan escuchar a todos los sectores y sus posiciones y donde además estarán presentes posiciones contrarias como la del diputado José María Villalta del Frente Amplio (FA).
“Lo que debemos es tener una discusión amplia y transparente de cara a la ciudadanía, y que podamos hacer los arreglos que haya que hacer, respetando el derecho de huelga, y la permanencia de los sindicatos, pero teniendo claro que los ciudadanos tienen derecho que a recibir los servicios esenciales siempre. Creo que ellos (los sindicatos) serán los invitados principales y yo promoveré que estén ahí”, detalló Benavides.
ENEMIGO
Por su parte, Albino Vargas aduce no creer las palabras del diputado Benavides, al que calificó de enemigo de la reforma procesal laboral, y que está aliado de otros enemigos de los trabajadores, como el oficialista Víctor Morales Mora y el socialcristiano Pedro Muñoz.
“En esa comisión legislativa, los sindicatos tenemos todas las de perder, porque ellos están llenos de odio de clase, sedientos de revanchismo, quieren venganza por la huelga y son parte de los engranajes del poder que desean la extinción de los sindicatos”, puntualizó Vargas.
El sindicalista no dudó en augurar tiempos tormentosos, sumado a que hay mucha gente molesta y cansada de una clase política que vive aislada de la realidad de los trabajadores.
La comisión iniciará sesiones luego del 7 de enero, cuando los legisladores vuelvan de su receso.