SINAE AFINES DENUNCIA A “FUNDADOR” DE PARTIDO POLÍTICO POR DIFAMACIÓN

El abogado José Eduardo Vargas Rivera, quien estuvo muy activo a favor del excandidato presidencial Figueres Olsen, durante la pasada campaña electoral y hasta se autoproclamó “fundador” del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), deberá probar ante un Tribunal Penal si son ciertas las denuncias hechas en contra de los representantes del Sindicato Nacional de Enfermería […]

El abogado José Eduardo Vargas Rivera, quien estuvo muy activo a favor del excandidato presidencial Figueres Olsen, durante la pasada campaña electoral y hasta se autoproclamó “fundador” del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), deberá probar ante un Tribunal Penal si son ciertas las denuncias hechas en contra de los representantes del Sindicato Nacional de Enfermería y Afines (SINAE AFINES).

 

Vargas Rivera fue denunciado por el delito de difamación con una acción civil resarcitoria por ¢25 millones de parte de Lenin Hernández Navas, Secretario General del SINAE AFINES y Elliott Elizondo Araya, Coordinador del Departamento Legal, quienes se sintieron ofendidos en su honor por las declaraciones del exabogado de la organización.

 

Vargas Rivera, tras ser despedido sin responsabilidad patronal, se encargó de emitir manifestaciones contra los profesionales en las redes sociales y medios de comunicación colectiva, diciendo que manejaban la organización sindical como “una pulpería” y que incurrieron en hechos de corrupción, como retener las cuotas obrero patronales de 250 trabajadores, así como beneficiar a ciertos funcionarios con salarios desproporcionados.

 

SE ESCONDE DE NOTIFICACIÓN

 

Conocedores de que José Eduardo Vargas Rivera es bueno para esconderse a las notificaciones de demandas y denuncias en su contra, SINAE AFINES contrató al notario público Carlos Humberto Arias Solano, para que lo notificara de la querella en su contra, el 27 de mayo.

 

Al enterarse Vargas Rivera que iba ser a notificado, se negó a recibirla aduciendo que el notario no estaba autorizado, situación alejada a la verdad, pero, además, cuando Arias Solano le recordó que tenía fe pública y le dejaría la documentación respectiva en el suelo, adentro de un sobre, la respuesta de Vargas Rivera fue clara y directa: “haga lo que quiera” y se retiró hacia su casa.

 

RESENTIDO POR DESPIDO

 

El abogado José Eduardo Vargas Rivera fue despedido de SINAE AFINES por inconvenientes en el desempeño de su labor el 8 de febrero del 2022, según consta en la nota donde aparece su firma indicando no estar de acuerdo con el cese de funciones y, donde afirma que es por persecución política y hostigamiento laboral.

 

Al abogado se le atribuyen faltas graves al contrato laboral como “maquillar” 40 procedimientos administrativos, los cuales reportó como activos cuando estaban archivados. Además, se le detectó desorden en los trámites realizados de los afiliados, los cuales no contaban con los respectivos poderes judiciales para representarlos correctamente.

 

Vargas Rivera, molesto por el despido, se encargó de enviar mensajes ofensivos contra Hernández Navas y Elizondo Araya a gran cantidad de afiliados mediante el uso de mensajería telefónica de WhatsApp.

 

No contento con eso, el exabogado del SINAE AFINES, con evidente resentimiento contra sus antiguos jefes, escribió el 20 de febrero un mensaje en su perfil de Facebook ofensivo y denigrante, afirmando que Hernández Navas había cometido hechos de corrupción.

 

“Presentamos una querella contra los delitos al honor, porque durante algún tiempo este exabogado de nuestra organización se dedicó a calumniarnos y difamarnos”, señaló Lenin Hernández Navas, Secretario General del SINAE AFINES.

 

“En este caso, de forma injustificada, infundada y de manera temeraria, manifestó que nuestra organización tiene 250 trabajadores a quienes les retuvimos las cuotas obrero patronales para financiar un partido político, lo cual demostramos que no es cierto”, detalló el dirigente sindical.

 

Por otra parte, Hernández informó que, desde el 24 de febrero se puso a la orden del Ministerio Público para que dispongan de la información necesaria para cualquier investigación y desmentir todo lo dicho por Vargas Rivera.

 

PERSECUSIÓN Y AMENAZAS DE MUERTE

 

Pareciera ser que en sus delirios de persecución a José Eduardo Vargas Rivera siempre terminan, según él, amenazándolo de muerte, patrón que manifiesta cada vez que presenta denuncias, como, por ejemplo, con sus propios hermanos a quienes acusó aduciendo amenazas de muerte vía telefónica. Así consta en la denuncia que presentó el 13 de julio del 2018 ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), incluso, manifestó recibir documentos anónimos con dibujos de ataúdes.

 

Recientemente, presentó una demanda penal, en la que señala haber recibido el 27 de mayo anterior un documento anónimo en el interior de un sobre, mismo que apareció en la servidumbre de su vivienda con el mensaje: “Si no quita la demanda contra el SINAE te vamos a matar”, justo el mismo día en que fue notificado de la denuncia del Sindicato y que se negó a recibir.

 

En las elecciones presidenciales del año en curso, también aseguró recibir amenazas de muerte, según él, luego de presentar diversas denuncias en contra de la campaña del actual presidente de la República, y que, fue publicado en varios medios de comunicación nacional.

 

En marzo del año 2012, según consta en el portal digital Kioscos Ambientales de la Universidad de Costa Rica (UCR), Vargas Rivera manifestó haber encontrado abierta la puerta del garaje de su vivienda, con el llavín dañado y “en el piso una rata muerta y una nota que decía: ‘Es mejor estar con Edgardo Araya que quedar como la rata’”, dejando entrever que también fue amenazado de muerte, luego de mantener conflictos por un supuesto soborno de ¢2 millones con el exdiputado y excandidato presidencial del Frente Amplio, Edgardo Araya.

 

Con el Colegio de Enfermeras suma problemas, incluso, también los había señalado de recibir amenazas de muerte.

 

Aunado a ello, Vargas Rivera suma haber tenido problemas con el Colegio de Terapeutas de Costa Rica (CTCR) y con una Universidad privada, situación que culminó con su despido, por lo que, no contento, procedió a demandarlos por hostigamiento laboral.  

 

Firma responsable:  Auxiliadora Zúñiga Corea. Cédula: 1 0593 0765