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Luis Fernando Vargas Valerín fue el presidente del Cartaginés que firmó el fideicomiso en el que se cedió el estadio Fello Meza a una empresa privada como garantía de pago por un préstamo de $1.850.000. En entrevista con DIARIO EXTRA sostiene que fue la mejor decisión porque de lo contrario el club hubiera quebrado.
¿Cómo era la situación del Cartaginés a finales del 2017?
-Era evidente que era una situación sumamente complicada. Básicamente el equipo estaba sostenido por aportes de los directivos y lo que nos ingresaba de patrocinios y otras gestiones que hacíamos, pero ya la situación era casi que insostenible, no veíamos cómo íbamos a iniciar el campeonato con deudas con la Caja, con los mismos jugadores, no se habían pagado aguinaldos, teníamos liquidaciones salariales pendientes, toda una serie de situaciones que nos complicaban.
¿A cuánto ascendía la deuda del equipo en ese momento?
-Eran más de 2 millones de dólares.
¿Cómo surge la idea de buscar un préstamo?
-Nosotros nos abocamos a buscar recursos por todo lado con entidades financieras estatales y privadas, buscamos gente que nos ayudara a buscar algún tipo de financiamiento para poder solventar. Dentro de las varias soluciones que estábamos buscando hubo una persona que se llama Mario Prendas, quien nos sirvió de intermediario para buscar el financiamiento, es una persona que se dedica a buscar clientes para colocar créditos y gana una comisión por eso.
¿Por qué deciden tan rápido aceptar la oferta de Castello Giordano S.A.?
-A finales de diciembre nos informan que ya habían encontrado una solución y nos hicieron una propuesta, esa propuesta yo la conversé con mis compañeros de junta directiva y decidimos aprobarla para poder salir porque ya los acreedores de las hipotecas del estadio no aguantaban más los atrasos que teníamos en los pagos, ya los procesos de remate del estadio estaban listos y apareció esta solución financiera y nosotros la tomamos. Era la única opción que teníamos, no teníamos ninguna, no había nada concreto, eso fue lo único concreto que teníamos para solventar la situación financiera del club.
¿Por qué no solicitaron más dinero?
-Nosotros intentamos pedir más para poder cubrir todas las obligaciones, pero la persona que nos facilitó el dinero dijo que no.
¿Ustedes conocieron a la persona que prestó la plata?
– No.
¿Si no tomaban ese préstamo qué pasaba?
-Perdíamos el estadio, se remata el estadio, no empezábamos el torneo y prácticamente nos íbamos a la quiebra del club.
¿Sometieron el préstamo a votación entre los accionistas?
-Nosotros como junta directiva teníamos la potestad para hacer eso y todo lo que hicimos. Lo que responsablemente hicimos fue en el mes de enero llamar a una asamblea para informar a los socios lo que habíamos hecho.
Hay socios que afirman que ese acuerdo fue ilegal porque la personería jurídica estaba vencida y ustedes no estaban inscritos como junta directiva.
-Bueno eso son temas que como ya la situación pasó a instancias judiciales eso se verá en esas instancias, el abogado nuestro nos recomendó que todos los temas legales se tienen que dilucidar ahí, no puedo conversar al respecto. Yo sí estaba legalmente inscrito como representante legal de la institución.
¿Con el tiempo sostiene que tomar el préstamo y el fideicomiso fue la mejor decisión?
-Es que era la única, la tuvimos que tomar, era eso o nada.
¿Cuál era la idea a futuro si esa plata no alcanzaba para cubrir la totalidad de las deudas?
-Nosotros estábamos haciendo varias gestiones, ya sabíamos que teníamos que pedir más de dos millones y el plan para recuperar esa inversión. Estábamos conscientes de que esto era como un préstamo puente mientras nos daban oxígeno para realizar una gestión financiera de más largo plazo con otras condiciones más favorables.
¿Es moralmente correcto que parte del dinero se haya usado para pagarles préstamos a dirigentes de ese momento como fue el caso suyo?
-Es normal que alguien piense mal, pero cuando nosotros acudíamos a las asambleas a pasar el sombrero e indicarles sobre la crítica situación financiera del club y pedíamos aportes a los accionistas eran muy pocos los que finalmente ayudaban.
Alguien puede pensar que ustedes se apresuraron a aceptar ese préstamo con tal de recuperar el dinero que les debían…
-Nosotros nos sentíamos responsables y pusimos a peligrar nuestro patrimonio por estar apoyando al club. Si nosotros no hubiéramos puesto esas platas de nuestro peculio y familias, el club no hubiera podido funcionar. ¿Qué aporte hizo la gente que ahora cuestiona? ¿En qué ayudaron? Ese señor Reyner, durante mi tiempo, nunca hizo ningún aporte para ayudar al club. Yo puedo demostrar que la mayoría no cobramos ni un cinco de intereses de la plata que le prestamos al equipo.
¿Cómo cree que termine el asunto del fideicomiso?
-Yo creo que la gente que está ahora al frente del Cartaginés es honorable y responsable. Han venido cumpliendo con todo, ellos tenían conocimiento de las obligaciones y responsabilidades que tenían. No he visto papeles, pero tienen un plan para solventar la situación en diciembre, no me cabe duda que así será.