
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía de Heredia allanaron una chatarrera en San Joaquín de Flores en busca de pistas que lleven a localizar un abogado que está desaparecido, luego del decomiso de casi 700 kilos de cocaína en Sarapiquí.
Se trata de Roberto Solano Fallas, quien se habría reunido con su socio José Manuel Rojas Alfaro, al que lamentablemente encontraron amarrado de pies y manos con un disparo en la frente en un guindo a la entrada de Turrúcares, sobre la ruta 27.
Las autoridades no descartan que Solano corra la misma suerte que su amigo, por lo que se decidió buscar este viernes alguna evidencia en el predio con perros expertos en la detección de sangre, donde se cree estuvo privado de libertad.
Solano fue el abogado de la empacadora de palmito ubicada en Río Cuarto de Alajuela y de donde se presume salió el cargamento de droga rumbo a Limón, de camino se dio un tiroteo con un grupo armado en que falleció el oficial de la Fuerza Pública Federico Borbón Huertas, de 37 años.
El Juzgado Penal de Sarapiquí dictó tres meses de prisión preventiva contra cuatro hombres de apellidos Piamba, Salas, Vargas y Herrera, a quienes se les sigue una causa judicial por el delito de homicidio calificado contra el uniformado, que recibió un tiro en la cabeza.
NEXOS ENTRE AMBOS
Rojas era el gerente de la empacadora de palmito donde tenía un mes de laborar, luego de que alquilaran el inmueble en que fue visto por última vez.
Su cuerpo lo llevaron a la morgue donde por medio de un examen de ADN dieron con su identidad. Ambos estaban desaparecidos.
DIARIO EXTRA conoció que los 700 kilos de cocaína que estaban en 94 cajas de cartón, cada una con 8 paquetes y que fue decomisada, se dirigían a puerto Limón, posteriormente a España y Holanda donde por 1 kg pagan ¢50 millones.