
Basta con salir a caminar por San José para darse cuenta que cada vez hay una mayor cantidad de edificios con rótulos de “Se Alquila”.
DIARIO EXTRA realizó un recorrido y corroboró que entre diciembre y febrero desaparecieron varios locales comerciales.
Uno es la tradicional Farmacia El Parque, que tenía más de 10 años ubicada en las inmediaciones de La Catedral.
También quitaron el restaurante Quiznos de Avenida Central y la icónica Tienda Regis, que era un punto de referencia en la capital desde hace más de 30 años.
Lo mismo ocurrió con la Tienda Arenas y uno de los locales de una famosa zapatería, que hoy permanecen desocupados.
Estos establecimientos se ubicaban en una zona donde miles de personas transitan a diario y estaban a escasos metros unos de otros.
La situación preocupa a comerciantes de la zona, que exigieron el anonimato, pues temen que con la llegada del coronavirus las ventas se pongan peor.
Con el cierre de estos establecimientos se estima que cerca de 40 personas se quedaron sin trabajo.
Los datos de la Oficina de Patentes de la Municipalidad de San José reflejan una mayor renuncia a la licencia comercial en los últimos meses.
Mientras en enero de 2018 se dio una devolución de 115 patentes, para el 2020 fueron 129. En el caso de febrero, se pasó de 92 devoluciones a 98 en el mismo período.
Aún así los ingresos siguen en crecimiento. La Municipalidad lo atribuye al incremento en las tarifas de los servicios públicos que se cobran, el efecto inflacionario que incide directamente sobre la tasación del Impuesto por Patentes Municipales, y el proceso de revalorización de propiedades.
Los ingresos por patentes municipales pasaron de ¢24.889 millones a los ¢25.125 millones en el último año.
La firma de asesoría especializada en bienes raíces Newmark Knight Frank había determinado que había una sobreoferta de locales en San José, pero según sus indicadores, se encuentra dentro de límites normales.
Para Antonio López, director ejecutivo de FedeCámaras, estos cierres son producto de la desaceleración económica.
“Los negocios no tienen rentabilidad, es por eso que tienen que cerrar. No hay circulante de gente que quiera comprar. Nosotros hemos hecho estudios y en todo el país se está dando el cierre de empresas, Pérez Zeledón, San Carlos, Limón, y lo más grave es que son cierres de Pymes. Como si esto fuera poco con la situación de la economía, inspectores de la Caja y de Hacienda no hacen prevenciones y aplican multas asfixiando todavía más al pequeño empresario”, dijo López.