Sigue el doble discurso en reactivación

La reactivación económica evidencia un doble discurso del Gobierno de Carlos Alvarado. Si bien no se dice nada nuevo, genera un sinsabor observar cómo venden cortinas de humo al hablar sobre acciones que al final no se concretan. Costa Rica atraviesa una cifra de desempleo de 452.000 personas, según la última medición de la Encuesta […]

Lic. Juan de Dios Blanco Fonseca

La reactivación económica evidencia un doble discurso del Gobierno de Carlos Alvarado. Si bien no se dice nada nuevo, genera un sinsabor observar cómo venden cortinas de humo al hablar sobre acciones que al final no se concretan.

Costa Rica atraviesa una cifra de desempleo de 452.000 personas, según la última medición de la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del Instituto Costarricense de Estadística y Censos (INEC). 

La situación resulta alarmante en momentos cuando la pandemia por la Covid-19 causó daños a diestra y siniestra con respecto a la situación económica y, lejos de encontrar soluciones que dinamicen el movimiento comercial, los ciudadanos encuentran barreras obstaculizadoras a su desarrollo. 

DIARIO EXTRA cumple este viernes 559 días de estar preguntando a diario al presidente Carlos Alvarado, “¿qué ha hecho usted para reactivar la economía de nuestro país?”. Parece que la camisa de gobernanza le quedó muy grande, puesto que aún la ciudadanía no percibe las respuestas más claras en relación con este asunto. 

Cuando se sabe de empresas interesadas en generar empleo e inversión y el Gobierno les da la espalda, uno se queda con el pensamiento de que si realmente a la Administración le interesa impulsar la actividad económica o pretende quebrar el país. Ante el silencio, las dudas se agudizan.

Existen tres iniciativas que actualmente se le presentaron a la Administración sobre la mesa; una de ellas fue la de la planta atunera de Seatech Worldwide, que se ubicaría en Puntarenas, con una inversión de ¢89 mil millones y una generación de empleos entre 1.500 a 2.000. 

¿Qué pasa? Que cuando se planteó la iniciativa, en vez de que fueran los propios ministros de Comercio Exterior y de Agricultura y Ganadería, atendieron el asunto los asesores de estos mismos, dejando claro qué tanto interés tenía el Gobierno con respecto a la propuesta. 

Y duele semejante desplante en una de las provincias más golpeadas por la inseguridad y el narcotráfico durante los primeros meses de este 2021, a la cual todos los mandatarios de turno le ofrecen el oro y el moro con tal de obtener votos. No, señores el desempleo y la pobreza en Puntarenas tienen nombre y apellidos, no salgan como siempre con la pandemia.

La segunda propuesta que se puso sobre la mesa desde la Administración de Luis Guillermo Solís fue la construcción de un Canal Verde Interoceánico, iniciativa que involucraba a La Cruz, Guatuso, Upala, San Carlos, Grecia, Sarapiquí, Pococí y Siquirres.

La inversión de $16.000 millones y la creación de 80.000 empleos se hubiera dado en una de las zonas que requiere de un mayor desarrollo comercial fuera de la Gran Área Metropolitana.

¿Qué ocurrió? El Consejo Nacional de Concesiones atravesó el caballo y dijo que se ocupaban más estudios por mucho tiempo e incluso que habría riesgos para el país en $300 millones. Ojalá cuando las propuestas provienen de los de adentro se pusieran en semejantes remilgos. Nos habríamos ahorrado más de un “coloncillo” en asesorías y trenes suntuosos.

Por último, el Aeropuerto Internacional de Orotina, que hubiera creado 80.000 empleos con una inversión de $1.932 millones. Aquí el obstáculo es Rodolfo Méndez Mata, ministro de Obras Públicas y Transportes. 

Como ciudadanos, pensamos si esas iniciativas no son del todo viables o simplemente la desidia en esas acciones evidencia que ninguno de los altos mandos recibe alguna “comisión”, por lo cual se tornan rotundos los rechazos, porque no es fácil entender y el gobierno ni siquiera se ha molestado en justificar su posición. 

Otra muestra de que este Gobierno no quiere reactivar la economía es la imposición nuevamente de la restricción vehicular sanitaria, ahora para los fines de semana, en donde sábado pueden circular únicamente pares y los domingos, impares.

Si por las autoridades del Ministerio de Salud fuera, que nadie salga de sus casas y que todo mundo se quede encerrado, puesto que a ellos no les faltará nada, pero llama la atención que autoridades del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) piden visitar parques nacionales y otros sitios de recreación. Si las dos entidades son del mismo Gobierno, ¿a quién le creemos? 

Además, el fin de semana es usado por muchas familias para salir a descansar e incluso los comercios, bares y restaurantes, golpeados por la pandemia, se empezaban prácticamente a recuperar.

Pero el Ejecutivo sigue haciendo ver que el contagio por la Covid se hace en los carros los fines de semana y a una determinada hora, lo cual resulta absurdo. 

Se entiende que la situación por la pandemia es alarmante, preocupa el futuro del país y del mundo entero, pero si se va a tomar decisiones que haya un equilibrio entre la salud y la parte económica, que se informe con tiempo y de manera consensuada. En este caso, no se está actuando con mesura y sí de manera autoritaria. 

No es de extrañar tampoco que surjan comentarios de que las autoridades están necesitadas de dinero y que, con tal de perjudicar al que la pulsea, busque sacarle la plata por medio de la confección de infracciones, porque si algo se ha visto en estos operativos es el abuso de autoridad de algunos oficiales de Tránsito.

Esperemos que el Gobierno de verdad se ponga la mano en el corazón y promueva incentivar la economía. Aún le queda un año para enmendar la incapacidad de crear empleo y dinamizar la economía que se ha visto en los tres años de administración. 

El país no merece un doble discurso, sino que quienes llevan las riendas pasen de las palabras a los hechos.