Sigue así, nunca cambies…

Existen personas que utilizan la frase “Sigue así, nunca cambies” y pareciera ser un lindo elogio, sobre todo a las personas que en determinada tarea han puesto su esfuerzo y sienten que este tipo de cumplido es parte del aplauso y la realidad es que le dices a tu subconsciente “no cambies”, o, dicho de otra forma, “no avances”. Los costarricenses hemos despertado a una realidad más cruda de la que expresamos en nuestro “Pura Vida” y hemos utilizado estas dos lindas palabras para tapar una realidad que nos consume; cuántas veces estás en la calle pensativo o preocupado de no tener trabajo, pagar tus cuentas o de llegar a tener mejores oportunidades en esta vida y respondes cuando te saludan: “pura vida…”, si estás triste, dices “pura vida”, si estamos molestos, decimos “pura vida…” en tono sarcástico y así sucesivamente. No existe la voluntad suficiente para hacer valer el “PURA VIDA” interno.   

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Existen personas que utilizan la frase “Sigue así, nunca cambies” y pareciera ser un lindo elogio, sobre todo a las personas que en determinada tarea han puesto su esfuerzo y sienten que este tipo de cumplido es parte del aplauso y la realidad es que le dices a tu subconsciente “no cambies”, o, dicho de otra forma, “no avances”.

Los costarricenses hemos despertado a una realidad más cruda de la que expresamos en nuestro “Pura Vida” y hemos utilizado estas dos lindas palabras para tapar una realidad que nos consume; cuántas veces estás en la calle pensativo o preocupado de no tener trabajo, pagar tus cuentas o de llegar a tener mejores oportunidades en esta vida y respondes cuando te saludan: “pura vida…”, si estás triste, dices “pura vida”, si estamos molestos, decimos “pura vida…” en tono sarcástico y así sucesivamente. No existe la voluntad suficiente para hacer valer el “PURA VIDA” interno. 

Leemos y escuchamos todas las semanas situaciones de corrupción en el Gobierno, la falta de un verdadero servicio público, el despilfarro de nuestras contribuciones en contrataciones de carreteras y puentes cobrados astronómicamente, la lentitud de las resoluciones judiciales donde su raíz debe ser pronta y cumplida y duran hasta 10 años, vemos diputados que no legislan y que además son intocables a rendir cuentas al pueblo, vemos un Gobierno que no reacciona para trabajar por la pobreza, por mejores opciones en educación y la lista sigue y sería interminable.

La excusa moderna de muchos políticos parece ser nuestra legislación, de la forma tan lenta de accionar o que no forma parte del cambio que los costarricenses necesitamos.

Las leyes que recubren nuestro Estado se amparan con pensamientos de hace más de 200 años y son copias de países como Francia, que en su momento sirvieron, aunque estuvieran poco analizadas para nuestro entorno sociocultural, pero igual sirvieron y siguen en nuestra Constitución Política, Ley de donde emanan todas las demás leyes de nuestro ordenamiento jurídico.

La Constitución Política sirvió para regir una época de importantes cambios, pero ahora se ha vuelto insuficiente en la protección de gran cantidad de derechos, a los cambios ambientales, a la diversidad y respeto a las personas con gustos del mismo género, al mejoramiento de los servicios públicos, en fin, estamos estancados y no, la respuesta es no seguir realizando remiendos a la Constitución.

Parte de la naturaleza humana es que debemos adaptarnos al cambio para sobrevivir y nuestras leyes también deben mejorar y adaptarse a una mejor versión. 

Actualmente ya existe una propuesta para formar una Asamblea Constituyente, iniciada por un ciudadano libre de gustos y colores políticos, el doctor Solís Fallas, que le permite a todos los costarricenses unirse de manera pacífica y democrática ayudar a cambiar tantos problemas y trabas en un gobierno lleno de corrupción y lentitud, para que trabaje por la elaboración de una nueva Constitución Política.

¿Se imagina usted ser partícipe de lograr ayudar con una firma o un voto el cambio de nuestro país? Y no me refiero a elecciones presidenciales. ¿Se imagina a los diputados ser llamados a rendir cuentas cuando no funcionen en sus puestos y ser hasta destituidos? ¿Se imagina Ministerios y Entidades Públicas atendiendo con esmero al ciudadano y se imagina también tener municipalidades que sean los verdaderos gobiernos locales que nuestras comunidades ocupan? ¿Se imagina un mejor sistema de justicia, con plazos para la resolución de sentencias?

Yo sí, me veo votar por distintas personas que nos representen de diferentes gremios en la sociedad, hombres y mujeres trabajadores, que confeccionen una nueva Constitución Política, que asuman todos los cambios importantes que requiere nuestra sociedad y lograr un mejor futuro para todos los costarricenses.

Firmemos, votemos, pero hagamos algo para emprender un proyecto que permita que los costarricenses como equipo mejoremos nuestro país y que el “PURA VIDA” recobre su sentido y que la frase “sigue así, nunca cambies…”, nunca sea parte de nuestra idiosincrasia costarricense.

Sea parte, no espectador.