Sicarios lo aniquilan de 2 balazos en cara

Un nuevo homicidio por ajuste de cuentas engrosa la lista de este tipo de muertes violentas en el país, el cual ocurrió anoche en Zetillal de Ipís, Goicoechea, frente al Minisúper Nazareno. Según la información que maneja la policía, la víctima estaba diagonal al local comercial, cuando dos sujetos en motocicleta se acercaron y le […]

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Un nuevo homicidio por ajuste de cuentas engrosa la lista de este tipo de muertes violentas en el país, el cual ocurrió anoche en Zetillal de Ipís, Goicoechea, frente al Minisúper Nazareno.

Según la información que maneja la policía, la víctima estaba diagonal al local comercial, cuando dos sujetos en motocicleta se acercaron y le propinaron varios balazos, dos de los cuales lo hirieron en la cara, dejándolo tendido sobre la entrada de una alameda.

La víctima fue identificada como Johan Calderón Quesada de 31 años, quien vivía en la casa al frente de donde lo ejecutaron a sangre fría y ante la mirada de varios vecinos que estaban afuera de sus viviendas.

“Ingresa el reporte de un incidente donde nos indican que se escuchan varias detonaciones en vía pública. En el sitio ubicamos sobre una servidumbre a un sujeto con varios impactos de bala, se coordina con los compañeros de Cruz Roja y lo declaran fallecido. Es un sujeto de unos 30 años aproximadamente, en el sitio la gente no quiere dar más información por razones obvias y desconocimos el motivo o móvil del crimen”, explicó José Francisco Cordero, jefe de la Fuerza Pública a cargo del abordaje de la escena.

Tras ser consultado sobre la víctima, el comisionado explicó que era un sujeto reconocido de la barriada y efectivamente estaba cerca de su casa cuando lo atacaron, por lo que intentó refugiarse en la misma al ver que la muerte se acercaba junto a los dos sicarios en la motocicleta.

De hecho el equipo de DIARIO EXTRA que acudió al sitio del suceso, pudo escuchar como algunos familiares se acercaron a consolar a un pariente de Calderón, quien desconsolada lloraba clamando al cielo una explicación por lo que había sucedido.

Cordero añadió que anoche ampliaron los márgenes de cobertura de operativos policiales e iniciaron un rastreo en los caseríos cercanos en busca de la motocicleta en que huyeron los asesinos, pese a que tenían pocos datos de esos hombres.

El ahora fallecido en apariencia laboraba para una empresa de turismo y era padre de un niño de 2 años de edad.