
El dicho “si tiene miedo compre perro” es muy usado como chota entre amigos cuando se hacen bromas o cuando alguna persona reta a otra a pelear, sin embargo en los últimos meses muchos ticos lo están aplicando al pie de la letra. Así lo demuestra la última encuesta de CID-Gallup, la cual revela que 1 de cada 4 personas ha adquirido un can para protegerse de los criminales. Porque bien dice el refrán “hombre prevenido vale por dos”, el temor que sienten los costarricenses por la gran cantidad de muertos y el incremento en algunos delitos los ha hecho buscar cómo protegerse. Otro de los artículos que están adquiriendo son armas de fuego. Pero seamos realistas, no todos estamos preparados para portar una porque no sabemos en qué momento usarla, por lo que puede ser peligroso para nosotros mismos y nuestros allegados. Además son bastante caras para algunas familias de recursos limitados pero que deben ver cómo se protegen del hampa. Para nadie es un secreto que para portarlas se necesita un permiso, el cual también cuesta dinero, así como la preparación para aprender a usarlas. Hay que tomar en cuenta que comprar un arma y no tener permiso nos puede meter en problemas con la ley, empezando porque si la adquirimos en algún lugar de dudosa reputación puede estar involucrada en algún crimen. Esas previsiones nacen del gran temor a la delincuencia, a las broncas por narcotráfico en los barrios, incluso en esos donde hay residenciales de lujo porque lastimosamente en Costa Rica estamos llegando a lo mismo que pasa en otros países, pues no hay lugar que esté libre de estos problemas. Ahora el dinero lo compra todo y muchas personas aprovechan el dinero que ganan de manera ilegal para instalarse en los barrios donde viven familias de bien, quienes lo único que quieren es vivir tranquilamente, enseñándoles valores a sus hijos. Es hora de que las autoridades hagan algo más de lo que están haciendo porque cada vez se hace más común que a cualquier hora y en cualquier lugar maten a una o varias personas de manera muy cruel. Si nos ponemos a pensar en lo peligroso que es esto, ya nadie quiere salir de sus hogares. Por ejemplo el sábado los vecinos de una barriada de Aserrí vieron interrumpida su paz cuando de una motocicleta de dispararon a un hombre y acabaron con su vida.
Los motivos para matarlo de esa manera solo los conocen el muerto, los gatilleros y aquellos que ordenaron acabar con su vida, sin embargo los lugareños quedaron con el temor de que cuando menos lo esperan pueden volver a eliminar otro vecino.
Es importante pensar en lo peligroso que es para nuestros niños salir a jugar o hacer un mandado con nosotros porque de un momento a otro se arma una balacera, truncando la vida de estos pequeños que nada deben.
Aparte de la inseguridad hay otros temas que nos tienen preocupados y son el desempleo, el costo de vida y las malas carreteras. Esperamos que los jerarcas de las instituciones públicas busquen soluciones y no engaveten los datos del sondeo de CID-Gallup, que deberían servirles de guía para mejorar su imagen.
Ojalá los candidatos a la presidencia, además de ver cómo están sus números, también tomen en cuenta estos asuntos, que les quitan el sueño a los costarricenses y a los que deben dar soluciones y no solo promesas vacías.