Sí a una reforma constitucional

El artículo 32 de la Constitución Política establece que ningún costarricense podrá ser compelido a abandonar el territorio nacional. Eso significa que es imposible aplicar la extradición, que se produce cuando las autoridades judiciales de un país solicitan la entrega de un encartado, procesado, imputado o sospechoso a las autoridades de otro país. Aparte de […]

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El artículo 32 de la Constitución Política establece que ningún costarricense podrá ser compelido a abandonar el territorio nacional. Eso significa que es imposible aplicar la extradición, que se produce cuando las autoridades judiciales de un país solicitan la entrega de un encartado, procesado, imputado o sospechoso a las autoridades de otro país.

Aparte de la Carta Magna hay otras leyes asociadas a temas de extradición, pero datan de hace 47 años y prácticamente serían inoperantes para los efectos que se quieren.

Tomando en cuenta cómo ha venido en auge el tema de los decomisos de droga y la legitimación de capitales, sería importante que los señores diputados avalaran una reforma de este tipo. 

El expediente 23.701 propone incluir a Costa Rica en una lista de países como México, Colombia, Estados Unidos, Honduras, Reino Unido, Panamá y Argentina, por mencionar algunos, para el proceso de extradición de nacionales.

Es cierto que hoy contamos con tratados internacionales, pero no son suficientes y deberíamos tener una norma general que dicte las pautas en esta materia.

Resulta preocupante que legisladores señalen que se tardarían al menos dos años en aprobar una reforma tan importante, pero sabemos que existe un procedimiento instaurado que respetar.

Además, debemos recordar que una Ley no puede modificar la Constitución, así que lo que toca es al menos iniciar el debate político y, de ser posible, avanzar en el tema.

Se trata de una situación compleja, y como en todo saldrán detractores y opositores a que ocurra un cambio tan trascendental a nivel jurídico, que podría cambiar el destino de algunos.

Nosotros no podemos quedarnos atrás porque, si bien la decisión es propia de cada jurisdicción, lo cierto es que deberíamos ser más cooperantes en términos del narcotráfico y el terrorismo.

Para nadie es un secreto que América Latina se ha convertido en el refugio de fugitivos y perseguidos. Es por eso que resulta tan importante que tengamos un mecanismo expedito.

No dudamos de la intención que haya tenido el legislador en su momento, pero el mundo cambió y Costa Rica tampoco es la misma.