
El precio del agua subió un 9,32% entre febrero y marzo, y se convirtió en el principal motor de la inflación mensual, según el último Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).
El ajuste en el suministro hídrico se dio dentro del grupo de vivienda, que mostró la mayor variación del mes con un aumento del 1,28%. También subieron los servicios de alcantarillado, con un alza del 4,21%. Estas cifras revelaron una presión significativa desde los precios regulados, fijados por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).
“Este incremento en el servicio de agua debe verse con atención. Golpea directamente los presupuestos familiares y anticipa una tendencia. Ya empezaron a notarse aumentos en la electricidad y eso también presionará el bolsillo de los hogares”, explicó Luis Vargas Montoya, economista de la Universidad de Costa Rica.
Varios de los componentes que más subieron en marzo dependen de tarifas oficiales. El transporte, por ejemplo, también registró aumentos derivados del encarecimiento de los combustibles. Aunque estos servicios estén regulados, no escapan a factores como los costos internacionales de insumos o el rezago en ajustes tarifarios.
“Estar regulados no los exime del impacto. Hay fórmulas que actualizan los precios en función de variables externas. Cuando sube la gasolina, se ajusta el transporte. Lo mismo pasa con el agua o la electricidad. La regulación busca evitar alzas abruptas, pero no puede congelar los aumentos indefinidamente”, agregó Vargas.
Caída en alimentos
La presión desde vivienda y transporte fue parcialmente compensada por una caída significativa en los precios de alimentos frescos. Productos como papa, papaya, cebolla, tomate, sandía y chile dulce registraron bajas de entre 11% y 41% durante marzo. Solo unos pocos, como el café, el aguacate, el limón ácido y el repollo, subieron en ese mismo periodo.
Además de alimentos, también bajaron rubros como recreación y cultura, lo cual permitió que el IPC general no creciera con mayor fuerza. Aun así, el índice acumuló una variación del 1,21% en comparación con marzo del 2023, rompiendo la racha de deflación que caracterizó los primeros meses del año.
“Costa Rica venía de un período de desaceleración en los precios, después de un crecimiento muy marcado. Esta recuperación no es negativa, siempre que venga acompañada de una economía que genere empleo e ingresos”, señaló Vargas Montoya.
Inflación de 2025 será mayor
El Banco Central proyectó una inflación cercana al 3% para el 2025, dentro de su rango meta. Sin embargo, economistas insistieron en que la atención debe centrarse en la evolución de los precios regulados, que inciden de forma directa en el costo de vida.
“La inflación puede seguir en ascenso. Lo importante es que los ingresos de las personas crezcan en una proporción mayor que los precios. Si no ocurre así, el poder adquisitivo se deteriora y eso se siente en la mesa de todos los días”, concluyó Vargas.
