Servicios públicos por envases plásticos

I PARTE   Desechos por servicio eléctrico   La basura no solo ha sido uno de los problemas ambientales más críticos que enfrenta la humanidad, sino que a nivel global está lejos de encontrarse una solución definitiva, sin embargo se desarrollan medidas que fomentan la educación ambiental y la instauración de la separación en origen, […]

El 54% de los reclamos de los oficiales son por montos menores a ¢60 mil.

I PARTE

 

Desechos por servicio eléctrico

 

La basura no solo ha sido uno de los problemas ambientales más críticos que enfrenta la humanidad, sino que a nivel global está lejos de encontrarse una solución definitiva, sin embargo se desarrollan medidas que fomentan la educación ambiental y la instauración de la separación en origen, reciclaje y reutilización de desechos inorgánicos.

De hecho, según el Banco Mundial, más de 15 millones de personas se ganan la vida recuperando material reciclable en la basura en todo el mundo. Desde cartoneros hasta pepenadores o buzos, según el país, rebuscan todos los días entre los desechos cartón, papel, latas, plásticos, vidrios, telas y otros materiales para vender, por lo que se van generando soluciones innovadoras, entre ellas el programa Ecoelce, que se implementó en Brasil para el pago de electricidad.

Mediante esta iniciativa se pesan los residuos que va entregando cada persona y se valoran de acuerdo con el precio de cada material en el mercado, abonándoselo a la tarjeta del cliente, y en cada período de facturación el sistema resta de la factura eléctrica el bono obtenido por el reciclaje.

Esta idea ha contribuido para adoptar la recolección selectiva de residuos reciclables en las viviendas, pues brinda una alternativa a la liquidez de sus cuentas de energía, cambiando los residuos por créditos en sus cuentas eléctricas.

 

CHINA NO COMPRA MÁS BASURA

 

Llegar hasta aquí no ha sido una tarea sencilla y está muy lejos de ser la solución final a un asunto de muchísimos años que ahora además se enfrenta a un nuevo reto de dimensiones mundiales, ya que como todos saben la basura se fue convirtiendo en el tesoro de aquellos que vieron en ella una alternativa para lograr ingresos económicos porque surgieron grandes recibidores de material desechado que tratado de cierta forma lograron volver a poner en el mercado. 

El problema es que también pareciera que con la determinación de China de no recibir más basura el asunto se complica para muchos países que reciclaban para mandarlo a ese lugar.

Debemos saber que los asiáticos han importado 106 millones de toneladas de bolsas viejas, botellas, envolturas y contenedores valorados en $57.600 millones desde 1992, pero en 2017 anunció que finalmente tenía suficiente basura ajena, y claro, los gobiernos de todo el mundo supieron que enfrentaban un problema.

No sabían exactamente qué tan grande era, pero ahora lo saben, pues para 2030 se estima que se necesitará enterrar o reciclar 111 millones de toneladas métricas de plástico usado en otro lugar, o simplemente no fabricarlo, de acuerdo con la conclusión de un nuevo análisis de los datos de comercio mundial de la Organización de Naciones Unidas (ONU), realizado por investigadores de la Universidad de Georgia.

Según datos de la ONU, en 2016 los fabricantes chinos y de Hong Kong importaron 7,3 millones de toneladas métricas de desechos plásticos de países desarrollados, incluidos la Unión Europea, Estados Unidos y Japón, que es el equivalente al 70% de todo el plástico que se desechó en el mundo ese año.

 

PROHIBICIÓN Y PÁNICO

 

Sin embargo todo esto podría cambiar debido a que el gobierno chino afirma que necesita proteger su medio ambiente de \”la basura sucia e incluso peligrosa\” que le llega en ocasiones. Afirma que la producción nacional de desechos para reciclar es suficiente para cubrir sus necesidades de manufactura, lo cual tiene sentido si recordamos que cuenta con una de las poblaciones más grandes.

La campaña contra la yang laji o \”basura extranjera\” se aplica a plásticos para reciclado, desechos textiles y cierto tipo de papel. Además se indicó que el cartón para reciclado que se importe debe ser \”mucho más limpio\” y libre de grava, polvo y piedra.

Ante el pánico global que generó ese anuncio, la Organización Mundial del Comercio (OMC) y los países exportadores apelaron a China para que postergara la prohibición y acordara un periodo de transición de cinco años, lo que no prosperó, y por supuesto el mercado mundial del plástico dio un vuelco de consecuencias aún imprevisibles.

El año pasado China activó la prohibición de importar \”basura extranjera\”, principalmente residuos plásticos que en muchos casos constituían el extremo final de la cadena del reciclaje en muchos países occidentales.

El mecanismo es el siguiente: usted deposita una botella en el contenedor adecuado, la empresa de gestión vende ese plástico a recicladores privados que lo transforman en píldoras y vuelven a reiniciar el ciclo, ya sea en la misma nación o en China, que venía adquiriendo un 50% de los residuos mundiales de plástico para convertirlos en resina para fabricar desde botellas hasta tuberías, una situación ideal, ya que permitía librarse de una enorme cantidad de material y recibir dinero a cambio.

Para los chinos también era beneficioso porque su demanda de plástico crecía año tras año, sin embargo muchos de los plásticos -por llegar sucios o mal clasificados- requerían tratamiento extra y por lo tanto eran demasiado caros para el reciclaje.

 

Mañana en la segunda entrega, entre otros temas, conoceremos la operación Valla Verde.