“Sentí terror”: El testimonio de Miguel Ángel Rodríguez tras el 9/11

Expresidente cuenta cómo vivió los momentos de tensión tras los atentados a EE. UU.

Fecha de publicación:

Fecha de modificación:

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 no solo sacudieron la geopolítica global; en el Gobierno costarricense se vivieron horas de profunda angustia humana y diplomática.

En entrevista con Grupo Extra, el expresidente de la República, Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002), recordó el impacto personal de presenciar el ataque en vivo y reflexiona sobre el quiebre que alteró la seguridad hasta el día de hoy.

La angustia familiar y el impacto internacional

Rodríguez relató que observaba noticias cuando la primera aeronave chocó contra el World Trade Center.

“Ya se veía una devastación y uno decía: ‘¿Qué es esto que está pasando?’ Un ataque de qué tipo en Nueva York. Nunca había habido un ataque de ese tipo en territorio americano”, recordó.

La angustia aumentó con el segundo impacto.

Foto: AFP.

“Le empecé a decir a mi esposa: ‘Lorena, vení, que algo terrible está pasando’“, aseguró.

A la conmoción se sumó un drama familiar. Su hijo Andrés había volado un día antes a Nueva York y debía viajar esa mañana.

Entró un terror ya más cercano (…) Entramos como papás en crisis, en miedo, tratando de ver cómo lo localizábamos”, confesó.

La tranquilidad llegó al confirmar que su hijo continuaba a salvo en Manhattan.

Foto: AFP.

Resuelta la emergencia, la atención volvió al plano estratégico. Rodríguez comprendió que no se trataba de una guerra entre naciones.

“Empezó uno a pensar que estábamos ante fenómenos de terrorismo, que estaban atacando a una magnitud como nunca antes habíamos visto“, destacó.

Solidaridad diplomática y la “fuerza moral” costarricense

En el ámbito oficial, el expresidente coordinó acciones para verificar la seguridad de la sede diplomática en Washington tras el ataque al Pentágono.

Expresidente Miguel Ángel Rodríguez guarda una foto junto al expresidente de los EE. UU., George W. Bush. / Foto: Raquel Vargas.

Sobre un contacto directo con el presidente George W. Bush, prefirió no interferir.

No era en ese momento para molestar al presidente de Estados Unidos (…). Asegurar a Estados Unidos nuestra solidaridad humana; no tenemos ejército, pero sí somos una potencia moral importante”, recordó.

Semanas después, Casa Presidencial albergó un encuentro ecuménico con líderes católicos, evangélicos y judíos para orar por la paz.

Foto: Raquel Vargas.

Aunque se reforzó la vigilancia en la embajada estadounidense, Rodríguez enfatizó en el valor del modelo pacifista costarricense.

“Hemos vivido un país que trata de vivir en paz”, afirmó.

Un cambio radical: Del control aeroportuario a la violencia actual

A casi 25 años de los atentados, Rodríguez analizó cómo el 9/11 reconfiguró la vida cotidiana y la seguridad global.

Aquí se veía ya el terrorismo como una amenaza mundial, universal (…) Eso tenía que cambiar el concepto de seguridad de las naciones”, explicó, ejemplificando la transformación con las restricciones en los aeropuertos: “Era como una fiesta de la familia que iban a despedirlo y todos entraban y entonces era un jolgorio. Eso se acabó”.

Asimismo, vinculó la evolución de la violencia internacional con el actual contexto de inseguridad que golpea al país por el crimen organizado.

“A mí lo que más me duele es ver la naturalidad con que estamos viendo que unos muchachos maten a otros muchachos. Eso no es natural, eso es totalmente perverso“, reflexionó, haciendo un llamado a la empatía: “Necesitamos que las personas tengamos un proceso de conversión personal hacia ser menos violentas (…). En lugar de gritarnos unos a otros, oigámonos”.