
El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) confirmó un nuevo caso de rabia paralítica bovina en el distrito de Pavones, específicamente en el caserío Pilón de Golfito, donde la enfermedad provocó la muerte de tres bovinos.
Tras la confirmación del brote, las autoridades establecieron medidas sanitarias y cuarentenarias en la finca afectada, donde se mantienen 165 animales. Además, se inició de inmediato la vacunación para evitar la propagación del virus.
Como parte del protocolo, SENASA también coordinó acciones con el Ministerio de Salud para vacunar a las personas que tuvieron contacto con los animales afectados, con el fin de prevenir posibles riesgos para la salud.
El coordinador del Programa de Enfermedades Transfronterizas de SENASA, Luis Mariano Arroyo Sánchez, hizo un llamado a los productores a mantener al día la vacunación de sus animales, especialmente en las zonas donde la enfermedad es más frecuente.
“Es fundamental reportar de forma inmediata cualquier animal que presente síntomas nerviosos, ya que la detección temprana permite implementar las medidas sanitarias y prevenir la propagación de la enfermedad”, indicó el funcionario.
La rabia paralítica bovina es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso central de los animales de sangre caliente, incluidos los seres humanos. Entre los principales síntomas se encuentran la descoordinación, dificultad para caminar, salivación excesiva, parálisis de las patas, torsión del cuello y, finalmente, la muerte.
Con este nuevo brote, Costa Rica suma cinco casos de rabia paralítica bovina en lo que va del año, registrados en los cantones de Upala, Cañas, Osa y ahora Golfito.

