
En los últimos años, muchos ticos visitan outlets y “tiendas de cajonazos” para encontrar ofertas, baratillos y algún que otro artículo a buen precio, no obstante, muchas de las cosas que se venden en dichos establecimientos podrían venir en condiciones irregulares, sin regulaciones de las autoridades e incluso, poner en riesgo la salud pública.
Así fue denunciado por la Organización de Comerciantes Honrados que señala poca vigilancia y fiscalización por el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC).
A través de un oficio dirigido a los ministros Nogui Acosta, Francisco Gamboa y Mary Munive, el grupo denunció una proliferación de locales comerciales que generan distorsión en el mercado, subfacturación, defraudación, competencia desleal e incumplimiento de normas de etiquetado.
Por otra parte, acusan abusos en los derechos de los consumidores, ausencia de permisos sanitarios e incumplimiento de deberes tributarios e incluso, riesgos en la salud pública.
DATOS
La organización civil señala que ante la ausencia de información oficial se realizó un estudio para ver cuántos establecimientos comerciales operan bajo la modalidad de outlet y “tiendas de cajón”.
Así, contabilizaron que hay un total de 867 tiendas en territorio nacional dedicadas a la venta de varios productos bajo la modalidad de \”cajones”. Dicha cifra no incluye las tiendas que comercian productos usados como ropa americana, ni las que venden saldos de inventarios, productos devueltos por daños menores o productos reconstruidos.
Una buena parte, según el estudio, opera bajo la modalidad de Sociedad de Responsabilidad Limitada. En menor escala, se sostienen como sociedades anónimas, personas físicas y no identificadas por ausencia de factura.
MOROSOS
El mismo estudio indica que en muchos establecimientos no se están entregando facturas o, en su defecto, se otorgan recibos sin nombre, cédula o, peor aún, algunas tiendas no están inscritas como contribuyentes. Adicionalmente, se lograron identificar a distintos representantes legales, los cuales se encuentran morosos u omisos ante la Ley.
“Entre los resultados más relevantes se encuentran que este tipo de contribuyentes están inscritos bajo el Régimen de Tributación Simplificada, aun cuando más del 70% no cumplen con los requisitos mínimos para ser considerados como sujetos de ese régimen, ya que cuentan con más de 5 empleados y sus activos superan los montos máximos establecidos”, precisa.
PRECIOS Y GARANTÍA
Según el estudio, el sistema de venta es de precios fijos que se establecen en forma distinta para cada día de la semana, los cuales oscilan entre ¢500 y ¢9.900, siendo que los días viernes a domingo son los que presentan los precios más altos.
“Los productos se venden a precios muy inferiores a los usuales del mercado, presentándose en todos los casos una reducción superior al 50%, en relación con el precio de venta del mismo producto en un local que no se dedica a este esquema de ventas, lo cual evidencia la violación a las obligaciones que sí cumplen los demás comerciantes.
Ningún producto se ofrece con garantía, violentándose así la garantía mínima de 30 días hábiles con la que cuenta todo producto que se vende en el territorio nacional prevista en la Ley 7.472”, indica el documento suscrito por Julia Alvarado Jiménez, representante del grupo de Comerciantes Honrados.
Otro punto cuestionado es que no se permiten los cambios bajo ningún supuesto.
“En algunos lugares no se le permite al consumidor revisar el producto, alegando que viene debidamente cerrado”, añadió.
PERMISOS SANITARIOS
A todo lo anterior, se suma la venta de productos con permisos sanitarios que no se acogen a la normativa nacional.
“Los productos de limpieza, higiene personal, medicinas, suplementos alimentarios y comida no cuentan con permisos sanitarios vigentes. Ningún producto a la venta cumple con las normas sobre etiquetado y siendo que los productos vienen de Estados Unidos y China todas las etiquetas en general están en un idioma distinto al español.
Los que requieren permisos sanitarios vienen abiertos, no están sellados, por lo que los clientes los manipulan y prueban directamente dentro de la tienda. Muchos productos a la venta se encuentran vencidos y en algunos no consta la información de vencimiento (…).
La ropa y los zapatos en algunos casos muestran señales de uso, incluyendo la ropa interior y los vestidos de baño, las tiendas no realizan ninguna advertencia sobre si los productos son nuevos o usados. Durante las visitas, se encontró en una tienda una bolsa con ropa húmeda dentro de los cajones y cuando se informó a los vendedores simplemente indicaron que no la compráramos”, detallaron.
COMPLACENCIA
El grupo reclamó poca eficiencia de la Dirección General de Aduanas y del MEIC.
“Se llevó a cabo un operativo de revisión de mercancías a determinados importadores durante los últimos meses de 2022. Los resultados de ese operativo demostraron los altos niveles de defraudación que se presentaban por parte de los comerciantes dedicados a esta actividad (…).
Pese a los resultados, la Dirección General de Aduanas no continuó con la revisión de estas importaciones, así como tampoco estableció el control físico obligatorio para la importación de esas mercancías en forma permanente.
El MEIC, aun cuando fue advertido sobre las irregularidades en el etiquetado y la comisión de prácticas de comercio desleal, no realizó ninguna acción siquiera para constatar lo denunciado.Igual suerte se tuvo con el Ministerio de Salud que no se inmutó ante el riesgo que implica para la salud nacional que se estén comercializando vitaminas, suplementos alimentarios, comidas para bebés, productos de limpieza, aseo personal y belleza sin los debidos permisos sanitarios. Los consumidores adquieren esos productos vencidos y sin siquiera estar sellados”, fustigaron.
¿QUÉ DICEN LAS AUTORIDADES?
El Periódico de Más Venta en Costa Rica contactó con Nogui Acosta, ministro de Hacienda, quien indicó que dará seguimiento a la denuncia.
“Tenemos conocimiento sobre el tema, recibimos la denuncia días atrás y evidentemente le daremos seguimiento al tema. ¡Es muy preocupante!, investigaremos el caso. Este tema tiene que ser un trabajo coordinado con el Ministerio de Salud y con el Ministerio de Economía.
Aquí no solo tiene que ver el tema de impuestos, sino de comercio, salud pública, resguardo de garantías (…). Lo que hemos venido viendo es que entra mucho producto que no está pagando impuestos y eso es competencia desleal contra las empresas que sí hacen su correspondiente declaración”, indicó.
Acosta precisó que la mercadería podría estar entrando de forma ilegal. En caso de determinarse dicha situación, los responsables deberán responder ante las autoridades judiciales.
“Estamos investigando las declaraciones que han presentado estas tiendas, las estamos revisando minuciosamente, revisaremos contenedores y mercancías para ver si corresponden.
A inicios de esta Administración se aprobó una Ley, donde cualquier subdeclaración corresponde al delito de contrabando y dependiendo del volumen (de mercadería) podría haber sanciones que incluyen prisión”, concluyó.
ESTAS FUERON ALGUNAS IRREGULARIDADES DENUNCIADAS POR EL GRUPO COMERCIANTES HONRADOS
• Ausencia de controles de las autoridades responsables.
• Subfacturación al momento de la importación lo que permite la distorsión del mercado.
• Evasión y defraudación fiscal.
• Incumplimiento de obligaciones tributarias: no entrega de facturas o que no cumplen con los requisitos, declaraciones de impuestos no ajustadas a la realidad.
• Registros en el Régimen de Tributación Simplificada sin cumplir con los requisitos exigidos.
• Venta de productos sin los permisos requeridos.
• Incumplimiento a la normativa de etiquetado.
• Permisibilidad hacia las prácticas de comercio desleal, anticompetitivas y abusivas.
• Violación a los derechos de los consumidores.
• Ausencia de garantía sobre los productos comercializados.