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Múnich (AFP). Dos equipos de autor, el seductor París Saint-Germain de Luis Enrique y el resiliente Inter de Milán de Simone Inzaghi, se disputan este sábado la final de la Liga de Campeones en el Allianz Arena, con Ousmane Dembélé y Lautaro Martínez como referentes de dos propuestas tácticas casi opuestas.
El PSG, sensación europea de la temporada, se ha transformado en una máquina casi perfecta que somete a sus rivales por desgaste: presión asfixiante, posesión dominante, circulación dinámica y un ataque de movimiento constante.
“Mi mayor motivación es hacer historia en París, lograr algo nunca conseguido por un club tan importante como el PSG. Darle esa alegría al club y al país”, expresó Luis Enrique en la rueda de prensa previa al partido.
Liberado de la figura de Kylian Mbappé, el jugador que “condicionaba” al equipo por su alergia al trabajo defensivo, el entrenador español ha moldeado un grupo comprometido con su estilo, a solo 90 minutos de completar un histórico triplete, tras conquistar con autoridad la Ligue 1 y la Copa de Francia.
El Inter por su parte, busca su cuarta Copa de Europa, luego de quedarse al borde de los títulos nacionales. Perdió el Scudetto por un punto ante el Napoli en la última jornada y fue eliminado de la Copa por el Milan en semifinales.
¿Qué alimenta más, la confianza de los títulos u otro gran reto tras haberlos perdido?
Sin el dogmatismo que Luis Enrique promulga a su tropa, el Inter se presenta como un equipo flexible, capaz de agazaparse y sufrir hasta ganar una eliminatoria milagrosa ante el Barcelona (3-3 ida, 4-3 vuelta en la prórroga).
Y también de imponerse por talento, con laterales muy largos: Federico Dimarco y Denzel Dumfries; el turco Hakan Calhanoglu como jefe de operaciones; y Lautaro Martínez, con nueve dianas en la presente edición, como capitán y ariete. “Hemos crecido juntos. Hemos enfrentado a adversarios excepcionales, hemos puesto fin a récords de equipos invictos en casa. Hemos demostrado que merecemos respeto”, subrayó Lautaro en sala de prensa.
Ante el PSG jugarán la carta de la experiencia, derrotados (1-0) en 2023 en Estambul en la final europea ante un Manchester City en el cenit de la época dorada de Pep Guardiola.
Para los parisinos, será la segunda final de la Champions, tras la descafeinada derrota 1-0 ante el Bayern Múnich en 2020 en un estadio vacío por la pandemia.
En el Allianz Arena, Inter y PSG aspiran a una ‘Orejona’ que acaba de cumplir 70 años con un nuevo formato, pero con el atractivo intacto: el trofeo más deseado del fútbol europeo.
Esta final arrancará a partir de la 1:00 p.m., hora de Costa Rica.