
La llegada de nuevos eventos climáticos y la baja utilización de los seguros agropecuarios aumentan la presión para que la Asamblea Legislativa avance con el proyecto de ley que busca crear un sistema de aseguramiento con subsidios a las primas.
El sector productivo considera que la iniciativa debe avanzar con rapidez ante los efectos de fenómenos como sequías e inundaciones y la expectativa de un mayor impacto de El Niño en los próximos meses.
“Esperaríamos que este proyecto pueda avanzar de la forma más expedita o rápida posible, en un plazo muy prudencial, para que tengamos una ley marco de seguros y que ayude a los productores en estos momentos en que los embates climáticos están afectando la producción”, afirmó Martín Calderón, director ejecutivo de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA).
La iniciativa, planteada por el Poder Ejecutivo y tramitada bajo el Expediente 25.726, propone subvenciones estatales de entre un 50% y un 75% para cubrir una parte del costo de las primas, así como mecanismos para facilitar el acceso de los pequeños y medianos productores.
La necesidad de ampliar el aseguramiento se refleja en la evolución del mercado. Entre 2009 y 2025 se registraron más de 11 mil pólizas agropecuarias, 151 mil hectáreas aseguradas y un monto acumulado cercano a ¢182 mil millones.
Sin embargo, la contratación ha mostrado fuertes variaciones. En 2025 se colocaron solo 705 pólizas, mientras que las hectáreas aseguradas fueron 8 mil. Esa superficie es un 62% menor que las 22 mil hectáreas aseguradas en 2009.
El bajo uso del instrumento también está acompañado por una fuerte concentración. Durante 2025, el café y el arroz representaron el 93% de las pólizas emitidas y el 97% de las hectáreas aseguradas, mientras que otras actividades productivas tuvieron una participación reducida.
Calderón comentó que el alto costo de las primas limita el acceso al producto para los productores.
“Si sumamos todos los problemas en costos de producción que ya tenemos, que están afectando a la competitividad y no tenemos una línea de seguros que sea accesible a los productores, pues eso lo que está haciendo es que su uso baje. Por eso consideramos que el subsidio haga más accesible el seguro y tener una gama más amplia de actividades cubiertas”, agregó Calderón.
El expediente establece, además, la creación de un Fondo Nacional de Seguros Agropecuarios (Fonagro), mediante el cual se administrarían recursos destinados a las subvenciones.
Este fondo recibiría recursos de la Reserva Técnica de Contingencias del Instituto Nacional de Seguros (INS), que acumula más de ¢26 mil millones, así como aportes anuales de hasta el 1% del presupuesto del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y de hasta el 3% del Instituto de Desarrollo Rural (Inder).
El diseño amplía las actividades sujetas al seguro, ya que no solo contempla las cosechas agrícolas, sino que también incorpora actividades pecuarias y pesqueras.
Además, expande los riesgos asegurables a temas fitosanitarios, eventos climáticos, geológicos y riesgos económicos o de mercado, como la variación en los precios de los alimentos cosechados o los aumentos en los costos de producción.
El texto autoriza la venta de los seguros a cualquier empresa autorizada por la Superintendencia General de Seguros (Sugese).
El proyecto también establece que el sistema requerirá información actualizada sobre productores, actividades, rendimientos, costos y riesgos para mejorar el diseño de las pólizas y reducir la incertidumbre actuarial.
Seguros agrícolas
• Objetivo: Subvenciones estatales a las primas de seguros agrícolas para incentivar su contratación.
• Aplicación: Actividades primarias agrícolas, pecuarias, pesqueras, acuícolas y de maricultura.
• Riesgos: Sanitarios, fitosanitarios, zoosanitarios y de bioseguridad; eventos climáticos no controlables, riesgos geológicos y riesgos económicos.
• Comercialización: Autoriza la venta de estos seguros a cualquier aseguradora autorizada por la Sugese.
• Fonagro: Crea el fondo como un patrimonio autónomo para subvencionar las primas de los beneficiarios.
• Financiamiento: Saldo remanente de la Reserva Técnica de Contingencias del INS, aportes anuales de hasta el 1% del presupuesto del MAG y hasta el 3% del Inder.
• Porcentajes: Subvención del 75% del costo de la prima a pequeños productores y 50% a medianos productores.
Fuente: Expediente 25.726
Martín Calderón
Director de la CNAA
“El país necesita modernizar su legislación en materia de seguros, los productores están cada vez más expuestos a fenómenos climáticos extremos, tenemos inundaciones, sequías y otros eventos que puedan ocasionar, en muy poco tiempo, afectaciones importantes a las cosechas y comprometer tanto la actividad productiva como la seguridad alimentaria”.

