“Secreto del solidarismo es el diálogo”

Uno de los sectores que han contribuido a la dinamización de la economía costarricense es el Movimiento Solidarista en los 70 años que tiene de vigencia en nuestro país. Entre sus objetivos se encuentra procurar el bienestar, el desarrollo humano equitativo, sostenible, inclusivo y participativo entre patronos y trabajadores, en un ambiente de negociación. En […]

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Uno de los sectores que han contribuido a la dinamización de la economía costarricense es el Movimiento Solidarista en los 70 años que tiene de vigencia en nuestro país.

Entre sus objetivos se encuentra procurar el bienestar, el desarrollo humano equitativo, sostenible, inclusivo y participativo entre patronos y trabajadores, en un ambiente de negociación.

En este sentido Raúl Espinoza y Guido Monge, presidente y vicepresidente del Movimiento Solidarista Costarricense (MSC), respectivamente, fueron entrevistados por Iary Gómez, gerente general del Grupo Extra, y Paola Hernández, directora de DIARIO EXTRA, sobre el quehacer del sector y su impacto.

A continuación, un extracto de la entrevista que concedieron a El Diario del Pueblo.

¿Cuántos trabajadores se han sumado al Movimiento Solidarista?

Espinoza: -La población económicamente activa (PEA) es de alrededor de 2 millones de personas, de las cuales hay unas 350.000 del sector formal que forman parte del Movimiento Solidarista.

¿A cuánto asciende el patrimonio del MSC?

-El patrimonio acumulado ronda los $2.800 millones. Si lo comparamos con el Producto Interno Bruto (PIB). Estamos hablando de una cifra representativa de la producción nacional, pero aclaro que la comparación no es exactamente desde el punto de vista técnico porque tenemos un patrimonio acumulado. Esa es la capacidad que tiene cierto sector de generar riqueza.

¿Qué es lo importante del movimiento y el sector solidarista del país?

-Lo importante es en qué medida el Movimiento Solidarista y el solidarismo pueden influir en el bienestar de los costarricenses.

¿Cuándo se crea la Ley del Movimiento Solidarista?

-En 1984 se crea la Ley Solidarista y se dispara el solidarismo porque esto le da seguridad jurídica al empresario. Sigue creciendo el Movimiento Solidarista en el sector privado y se da un punto de inflexión a mediados de los 90, cuando comienza a crecer el solidarismo en el sector público. Primero fue en ministerios, en instituciones autónomas y hoy tenemos más de 140 instituciones con asociación solidarista, algunas de ellas proyectadas a ser de las más grandes del país.

¿Cuál es la asociación solidarista más grande de Costa Rica?

-La más grande del país es la Asociación Solidarista de Empleados de la Caja Costarricense de Seguro Social (Aseccss) con 42.000 afiliados, pero por ejemplo el Ministerio de Gobernación y Policía tiene posibilidad de crecer a 6.000 o 7.000 miembros, que es toda su fuerza laboral.

¿Qué diferencia el solidarismo de otras agrupaciones u organizaciones?

-El solidarismo ha llegado hasta donde está con una fórmula muy sencilla y es sentarse a dialogar. Ese diálogo ha sido un diálogo efectivo y eso es lo que el Movimiento y la Confederación proponen a los cuatro vientos: sentémonos y dialoguemos, pero hagámoslo de forma efectiva.

¿Para el Movimiento Solidarista qué es un diálogo efectivo?

-Debemos tener claro cuál es el objetivo que todos perseguimos porque si tenemos objetivos distintos, entonces la mesa no puede ser la misma. Es decir, si yo quiero el bienestar para los costarricenses con educación, con equidad, con justicia tributaria, con crecimiento económico y con estabilidad económica financiera del país, lo cual es un mandato constitucional, nos debemos sentar y analizar el cómo, eso es lo que hace falta. Se reconoce la economía asociativa como la cuarta fuerza económica en el mundo, es el cuarto pilar. Más allá de la industria, del comercio, de la agricultura, el de la economía asociativa es el de mayor crecimiento.

¿En este sentido cuál es el mayor legado del movimiento solidarista?

-Nuestro mayor legado al país es tal vez algo que va más allá de una cantidad de dinero invertida en educación, en salud, y es la demostración de que el diálogo efectivo es lograble. Mandamos día con día esa señal, el secreto está en el diálogo. Si nos sentáramos con más frecuencia a hacer este ejercicio de hablarnos y de vernos a los ojos, se resolverían muchas cosas. Lo peor que le puede pasar al país es prolongar estos caos sociales y darles cabida por cualquier tema en el cual no estemos de acuerdo. No es la forma costarricense y no es la forma productivamente eficiente de salirnos a las calles y paralizar el país. La protesta per se, sin ningún planteamiento constructivo, lo que hace es entrabar las cosas y no llegar a soluciones, que es lo que nuestro país requiere.

¿Cuáles son los aportes del solidarismo al desarrollo del país?

-En Costa Rica hay un principio constitucional que le da al costarricense la posibilidad de ser libre de elección a qué afiliarse, ya sea a las asociaciones solidaristas, a los sindicatos, a lo que quiera. Esto lo digo porque ha habido en el pasado una constante recriminación al solidarismo, ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de impedir la libre asociación de los trabajadores a los sindicatos, sobre todo a los de empresas privadas, las cuales están en extinción. Pero eso es una falacia, pues si el trabajador escoge al solidarismo es porque le da muchos más beneficios. Hoy día lo que se busca en primer lugar es consolidar una serie de derechos y el solidarismo es uno de los movimientos capaces de hacer eso. Por ejemplo, el derecho de la cesantía única y exclusivamente se logra mediante el solidarismo. Hay una modificación a la ley que les da a las cooperativas la posibilidad de administrar la cesantía, pero no fue muy aprovechado por el sector.

Pero el Código de Trabajo establece la cesantía como un derecho al trabajador.

-El Código de Trabajo les otorgaba 8 años de cesantía a los trabajadores, la Sala Constitucional modificó eso y lo estableció en 12 años. Un trabajador afiliado a una asociación solidarista tiene la posibilidad de romper ese tope de manera indefinida. Es decir, el tope de un trabajador afiliado a una asociación solidarista en cuanto a la cesantía es infinito mientras esté en esa organización, no así si estuviera en otra, porque la ley le da al trabajador la posibilidad de tener el acceso a la cesantía cuando es malo, por decirlo de alguna manera, cuando es despedido con responsabilidad patronal, entonces la empresa sí le paga la cesantía.

El movimiento sindical ha dicho que se persigue la cesantía cuando hay sindicatos, pero no ocurre lo mismo con la cesantía administrada por el Movimiento Solidarista.

-Hay una cosa que mis amigos sindicalistas no han logrado entender: soy solidarista, hago solidarismo, no soy solidarista y hago sindicalismo. En 1995 hubo una reforma a los alcances que podían tener las organizaciones sindicales y lo que podía hacer y no hacer una asociación solidarista. Por ejemplo, no podemos hacer convenciones colectivas, no podemos hacer arreglos laborales, no podemos negociar salarios y no podemos representar a los trabajadores ante disputas laborales ni legales. Todo eso lo hacen los sindicatos. Pero podemos administrar la cesantía de los trabajadores. Es decir, la naturaleza jurídica de estas organizaciones es absolutamente distinta, pero lo que pasa es que las dos tenemos fines parecidos. Los sindicatos protegen a sus trabajadores para garantizarles sus derechos laborales y nosotros administramos los recursos provenientes de la cesantía y de sus ahorros para procurarles un bienestar a ellos y sus familias. A fin de cuentas vamos hacia la misma senda, pero con herramientas distintas. Lo que no se vale es que los sindicatos quieran hacer cosas que nosotros por ley tenemos que hacer y al contrario que las asociaciones solidaristas salgan a las calles para decir que estamos en contra de tal cosa porque eso no nos corresponde hacerlo a nosotros. Por eso no nos ven en las calles haciendo esas cosas. Estamos muy ocupados trabajando es esas empresas y en nuestras instituciones. No estaremos de acuerdo con ese tipo de acciones porque nunca se agota el diálogo.

¿Cuál es la forma de trabajar de las asociaciones solidaritas?

-Ya muchas asociaciones solidaristas trabajan con la ecuación moderna de la triple base, que es creación de valor económico, creación de valor social y creación de valor ambiental.

Con la reforma fiscal hay mucho temor de afiliados de que les reducirán sus ahorros, por lo que analizan salirse. ¿Qué les puede decir?

-El ahorro no se toca porque no hay tributación sobre el patrimonio. Hay tributación sobre el excedente. Lo que nos preocupa es el incremento enorme en la tributación sobre el salario personal. La renta sobre el salario es criminal, sí nos va a afectar individualmente y me preocupa que ese incremento en el pago de impuestos de cada uno de nosotros afecte la sostenibilidad de nuestras asociaciones solidaristas porque lo primero que se elimina es el ahorro. No hay mejor negocio que estar en una asociación solidarista. Si ahorro el 5% de mi salario, ese es el esfuerzo del trabajador, y la empresa pone el 5,33%. Además vienen los excedentes que en promedio entregamos entre el 8% y el 12% en rendimientos, depende de lo que haga la asociación. Generamos el 10% sobre el patrimonio y ese patrimonio hay que agregarlo a esa rentabilidad que tengo por el solo hecho de entrar a la asociación. Si el trabajador pone el 5% de su salario y el patrono el 5,33%, el rendimiento es del 106% para el afiliado.

¿Qué pasa si un trabajador se sale de una asociación solidarista?

-Si yo me salgo de la asociación solidarista me salgo para recuperar mi ahorro, pero dejo de percibir de allí en adelante lo que me da la empresa; es decir, hago el peor negocio. Además de que renuncio a la seguridad de que la cesantía acumulada retorne a mí cuando me vaya, con una salvedad, de que no aseguro la cesantía independientemente del tiempo que tengo de trabajar, y otra cosa, me garantizo la cesantía independientemente de la causa del rompimiento laboral. Es decir, puedo renunciar, me pueden echar siendo el delincuente más grande del mundo y me pagan la cesantía porque es mía. El mandato de ley a una asociación solidarista es administrar ese dinero, nada más, por eso se dice en la ley que tiene que estar en cuentas individualizadas.

¿Las relaciones patronos y asociaciones solidaristas no han tenido mucho conflicto?

-No hay indicios de conflicto alguno en una empresa por desavenencia entre la empresa y la asociación solidarista. Ha habido abusos de empresas a asociaciones solidaristas que se financian y después no les pagan. No es pecado el prestar plata a los empresarios, hay casos de éxito, pero ha habido casos en los que ha fallado la administración.

 

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