
El asesinato de Xinia María Lara Amador, de 27 años, aumenta la indignación de instituciones y la sociedad que exigen acciones efectivas e inmediatas para acabar con los femicidios. Mientras esto ocurre, los allegados de la víctima tuvieron que correr para darle cristiana sepultura.
Nuestro país ya superó los 300 femicidios en los últimos 10 años. La familia doliente de escasos recursos recibió la colaboración de habitantes del precario de Ciudad Cortés y los profesores de la Escuela Nieborowsky, donde estudiaba uno de los hijos de la mujer.
Los amigos de la fallecida solicitaron ayuda para enterrar a la joven. Lejos de centrarse en señalar responsables o las causas de la agresión, sumaron manos y recaudaron ¢286 mil, que utilizaron para adquirir el nicho y los gastos de las honras fúnebres.
“La solidaridad para con nuestros vecinos se ha mostrado una vez más en la comunidad, con respecto a la recolecta que se inició para pagar el nicho, les informo que se recaudó ¢286 mil.
Agradecimiento al personal docente de la Escuela Nieborowsky de Puerto Cortés, a las madres y padres de familia del quinto grado de dicho centro educativo”, manifestó el lugareño Javier Barrantes.
DOLOR
Contrario a lo que muchos podrían pensar, hay unión en las familias de Xinia Lara y Jorge González Morales, alias “Ponky”, quien se disparó en la boca tras matar a su esposa por 6 años. Dándose mutua fortaleza y dejando de lado el hecho que pudo crear divisiones, ambos núcleos lamentan lo sucedido.
“El dolor es mucho en la familia de Xinia, pero también la mamá de Jorge ha sufrido mucho, para nosotros ambos fueron muy buenas personas. Es un hecho que nadie esperaba, estamos tristes, pero aceptando lo que Dios mandó.
Ponky se dedicaba a la pesca y mi prima siempre estaba pendiente de los niños y los trabajos de la casa”, indicó Jorge Alberto Calvo.
Lo lamentable es que los dos pequeños de 12 y 4 años, hijos de la pareja, quedaron sin la protección de los padres.
“Doña Sinaí, mamá de Ponky, me confirmó que ella se haría cargo de los niños. Gracias a Dios, a las personas que estuvieron a la par de nosotros y habernos acompañado en los funerales.
Estuvieron las dos familias, no hubo problemas, ya que la pareja nunca tuvo problemas, siempre andaban juntos con los niños o salían a tomarse una cerveza, pero sin problemas, nunca tuvieron conflictos”, detalló Calvo.
INVESTIGACIÓN
Los esposos disfrutaban de un fin de semana de diversión y el entorno de cómo vivían la relación solo la conocían sus parientes más íntimos.
Se presume que en el bar donde se presentó la fatalidad, ubicado en Palmar Norte, sucedió algo que motivó la ira de Ponky.
Los judiciales analizan la relación de la pareja para tener una hipótesis clara.
“Verificamos que en el lugar habían ocurrido un suicidio y el femicidio, donde se involucró a una pareja vecina de Palmar Norte, que tenía 6 años de convivir y estaba tomando en el mencionado local.
Luego de estar un rato en el local se suscitó una discusión entre ellos, que terminó en que el hombre sacara un revólver calibre 38 y le disparara a la mujer tras colocarle en la pistola en la boca y con la misma arma se la coloca en la boca y se provoca la muerte”, expresó Walter Espinoza, director del OIJ.
La mujer se dedicaba a la crianza de los menores y el hombre era pescador, actividad que realizaba con la familia de su cónyuge hace varios años.