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A las 6 de esta tarde el estadio Cacique Diriangén de Diriamba, Nicaragua recibirá al cuadro local y al Club Sport Herediano por la segunda fecha de la Copa Centroamericana.
El técnico florense Pablo Salazar señal que vive el cotejo como una final y que está disfrutando su puesto.
“Sin duda algún será un partido muy interesante, donde el equipo local se nos va a venir al frente y tomara la iniciativa por la posición en la tabla y porque juegan en casa y están con su gente. Tienen la obligación de buscar el juego. Debemos estar muy atentos porque pensamos que va a ser un juego muy agresivo”.
Es del criterio de que todos los juegos son diferentes y las circunstancias son distintas. “Esta es una nueva historia, el pasado es estadística, no podemos confiarnos y a lo interno vemos el torneo y cada partido como una final. Tenemos todas las fuerzas y no hay excusas de que tengamos algunos lesionados. Venimos con lo mejor que tenemos y estamos muy enfocados”.
¿Y la presión?
No podemos dejar de lado la presión que tiene cada entrenador que llega a la casa rojiamarilla y más sabiendo que el presidente Jafet Soto les respira en la nuca. Pero Salazar lo toma con calma. “Presión en este club siempre la ha habido, por la exigencia de la afición y los resultados.
Yo ya llevo 14 años en Herediano y me enfoco día a día en mejorar en el rol que me toque. Lo estoy disfrutando y estoy tranquilo con un grupo de jugadores que han llevado el vestuario a otro nivel. Estoy orgulloso de estar al frente de la institución. Siempre trato de dar lo mejor de mi para el Herediano”.
Lo dijo
“Es una buena cancha y no hay excusas para competir. Es una final más y sabemos lo que nos jugamos, que es muy importante”.
Jurguens Montenegro, delantero del Herediano