Se inicia cuenta regresiva para salida de cubanos

El Roble de Puntarenas se convirtió este fin de semana en el nuevo hogar temporal para 200 refugiados cubanos, quienes dejaron sus albergues en La Cruz, Guanacaste, debido a la falta de espacio y otras incomodidades que les afectaban, así lo confirmó a DIARIO EXTRA Carlos Alvarado, presidente ejecutivo del Instituto Mixto de Ayuda Social […]

El Roble de Puntarenas se convirtió este fin de semana en el nuevo hogar temporal para 200 refugiados cubanos, quienes dejaron sus albergues en La Cruz, Guanacaste, debido a la falta de espacio y otras incomodidades que les afectaban, así lo confirmó a DIARIO EXTRA Carlos Alvarado, presidente ejecutivo del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS).

“Hay algunas personas que llegaron de otros albergues a Guanacaste, lo cual obligó a tomar la decisión, lo que significa que ya suman 38 los albergues, tres de ellos están en la frontera sur en el lugar conocido como La Cuesta”, declaró el jerarca.

Sobre cuándo establecerá el Gobierno de la República el plan piloto, con el objetivo de iniciar el traslado a los Estados Unidos de unos 8.000 isleños varados en el país desde hace más de un mes, el funcionario dijo que hoy se realizará una reunión preliminar con los responsables de la atención y toda la logística relacionada con estos caribeños.

La idea inicial es que los migrantes salgan del país hacia El Salvador, un vez en esa nación se dirigirán hacia México vía terrestre, todo con el objetivo de cumplir con su sueño americano. Dicho acuerdo lo tomaron las autoridades de Costa Rica, México, Guatemala y El Salvador tras la negativa de Nicaragua a abrir sus fronteras y continuar su ruta vía terrestre hasta llegar a Norteamérica. Bajo un estricto secreto se mantiene la logística de cómo y cuándo saldrán alrededor las 8.000 personas. No obstante, se estima que unos 250 serán los primeros en tomar el avión.

Estos serían niños, adultos, mujeres y familias, los cuales según ha dicho el presidente Luis Guillermo Solís deberán pagar todos los gastos, que incluyen traslado, boletos y alimentación, ya que el país no cuenta con recursos para asumir esa empresa.

A la medida del gobierno también se suma que el país no otorga más visas de tránsito a los cubanos porque no tiene la capacidad de darles techo, abrigo y comida. No obstante, Alvarado reiteró las gracias a las comunidades donde se ubican los albergues debido a la solidaridad y ayuda no solo para los cubanos sino para el gobierno.

Destacó que en Grecia, Zarcero y Guanacaste, entre otras localidades, la solidaridad y el cariño fueron tales que les organizaron la fiesta de fin y principio de año tanto a los adultos como a los más pequeños. “Les dieron regalos a los menores y pudieron disfrutar de las comidas tradicionales que disfrutan en Cuba durante esta época. Es increíble ver tanta bondad y desprendimiento”, reiteró el presidente ejecutivo del IMAS.

Más de ¢135 millones ha invertido la Comisión Nacional de Emergencias para atender las necesidades básicas de los cubanos, esto sin contar el apoyo de las iglesias evangélicas y la Católica por medio de Cáritas Costa Rica, mientras se les advierte que no ingresen al país porque serán deportados a la isla por encontrarse ilegales.