Se hacía pasar por persona sorda para violar a 5 mujeres y matar a otra

Abordaba a sus víctimas en parada de buses de la General Cañas, hombre continúa pagando cárcel

El nicaragüense Milton Vivas Berrocal se hacía pasar por una persona sorda que pedía dinero en los autobuses, con la excusa de llevar el sustento a su hogar. 

Vivas fue condenado el 22 de diciembre del 2011. 

Ese método le permitió acercarse a sus víctimas y sembrar el terror a lo largo de la carretera General Cañas, que comunica San José con Alajuela.

Los hechos se remontan a junio del 2010, cuando, en cuestión de 8 días, el sujeto logró abusar sexualmente de cinco mujeres, quienes fueron abordadas en paradas de buses y sitios solitarios.

Cabe recordar que, lamentablemente, uno de esos episodios terminó en el homicidio de una mujer, de 28 años, en ese momento.

El OIJ lo detuvo el sábado 26 de junio, dos días después de su último ataque. Al allanar su vivienda en el precario El Erizo, en Alajuela, las autoridades encontraron pruebas clave, como ropa interior femenina y anteojos.

El 22 de diciembre del 2011, el Tribunal Penal de Heredia dictó una pena de 163 años de prisión contra Vivas, al hallarlo culpable de cinco delitos de agresión sexual, uno de asesinato calificado y siete robos agravados.

Sin embargo, la condena fue readecuada a 50 años de cárcel, que es el máximo permitido por la legislación costarricense.

Diario Extra consultó al departamento de prensa del Ministerio de Justicia y Paz, el cual confirmó que el individuo continúa cumpliendo su sanción en el Centro de Atención Institucional (CAI) Jorge Arturo Montero Monge, conocido como La Reforma, en San Rafael de Alajuela.

Sobre los hechos

Janneth González Nájares, exjefa de la Sección de Delitos Contra la Integridad Física, Trata y Tráfico (hoy Sección Especializada en Violencia de Género, Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes), detalló:

“La primera víctima fue abordada por este hombre bajo amenazas con un arma blanca (machete), el 17 de junio. La llevó hasta un lote, donde procedió a atacarla”.

Además, reveló que, durante la conversación con la joven, el agresor le dijo que había encontrado a su pareja con otro hombre y que “todas las mujeres lo iban a pagar”.

Al día siguiente, interceptó a una adolescente de 14 años que salía del colegio. Usando el mismo patrón de conducta, la condujo a un terreno deshabitado y le ordenó desvestirse. Sin embargo, ante la confesión de que era virgen y sus súplicas, optó por dejarla ir.

“Él le pide que se quite la ropa y, cuando va a proceder con la agresión, le pregunta si ya había tenido relaciones. La muchacha respondió que no, le imploró que no le hiciera daño, y él accedió”, recordó González.

Días más tarde el 21 de junio del 2010 fue localizado el cuerpo de una mujer, reportada como desaparecida el día anterior.

El cadáver fue hallado en un terreno baldío cerca de la autopista General Cañas, específicamente en Barreal de Heredia, en las inmediaciones del Conservatorio Castella.

Las autoridades judiciales confirmaron que la víctima fue asesinada con varias puñaladas y había sido objeto de abuso sexual.

Posteriormente, Vivas agredió nuevamente, esta vez en la parada de autobús de Río Segundo de Alajuela, donde interceptó a una mujer de 18 años y la condujo a un lote solitario.

El 23 de junio ocurrió otra violación en las cercanías del INVU Las Cañas, en Alajuela. Al día siguiente, el 24 de junio, reincidió y atacó a otra joven cerca del puente de la Firestone.

Durante las diligencias, se concluyó que los casos compartían características similares y sucedieron en las inmediaciones de paradas de autobús a lo largo de la General Cañas. Esto motivó un trabajo conjunto entre las sedes del OIJ de San José, Alajuela y Heredia.

Así, los agentes empezaron a sospechar que el responsable era un usuario frecuente de los autobuses que transitaban esa vía y que tenía bien identificados los puntos más aislados para cometer sus delitos.

El 25 de junio del 2010, oficiales del OIJ de Alajuela observaron a un individuo cuya descripción coincidía con la brindada por una de las víctimas. Al percatarse de la presencia policial, el sujeto abordó un microbús, que fue interceptada por los investigadores cerca del INA, donde lograron aprehenderlo.

Única víctima mortal

Juan Pablo Chacón, investigador a cargo del homicidio de la femenina, detalló a Diario Extra que el cuerpo fue localizado hacia el oeste del Conservatorio Castella, en una zona de amplia vegetación y maleza, a unos 40 o 50 metros de la autopista General Cañas.

“En ese momento nos percatamos de que la víctima, ya fallecida, presentaba signos de violencia sexual, ya que se encontraba con muy poca ropa. En el sitio había una especie de ‘cama’ improvisada entre la maleza, elaborada con cartones y prendas de vestir, donde el sospechoso habría abusado sexualmente de la mujer. Fue evidente que allí se perpetró la agresión sexual”, detalló Chacón.

Posteriormente, mediante diferentes técnicas de investigación y los análisis forenses de laboratorio, se confirmó que la persona había sido ultrajada sexualmente.

En relación con cómo lograron ligar el homicidio con las violaciones cometidas por Vivas, el funcionario detalló que, en ese momento, lo que tenían eran reportes de abusos sexuales cometidos contra mujeres dentro de un mismo rango geográfico: Alajuela, Heredia y San José, específicamente en el perímetro que rodea la autopista General Cañas.

Ahí se habían dado varios casos de violación, pero este llamó la atención porque, por primera vez, se reportaba el asesinato de una víctima femenina, lo que lo diferenciaba del patrón observado hasta entonces.

Tras varios trabajos operativos coordinados entre los compañeros de Delitos Sexuales de San José y las delegaciones regionales de Heredia y Alajuela, lograron ubicarlo y detenerlo al menos 15 días después del homicidio.

“La víctima era vecina de la zona conocida como INVU Las Cañas, mientras que el sospechoso residía en el precario El Erizo, ubicado a pocos metros del lugar de los hechos”, recordó Chacón.

¿Qué ha pasado con esas zonas?

A 15 años de uno de los casos más impactantes a nivel nacional, Diario Extra hizo un recorrido por algunas de las estaciones de transporte involucradas.

En la parada del INVU en Las Cañas, se comprobó que actualmente dispone de cámaras de vigilancia activas las 24 horas, que aparentemente cubren toda el área.

En el puente Firestone, aunque es una zona con mucho tránsito vehicular, la estación está descuidada y luce desolada en ciertos momentos. El equipo de videovigilancia más cercano se encuentra al otro lado de la autopista, en dirección Heredia-Alajuela.

En la parada de La Castella, aún hay un lote vacío con abundante vegetación crecida, lo que podría facilitar actos criminales. No se localizaron cámaras, solo luminarias instaladas en los postes de la carretera.

En la parada frente al INA, también sobre la General Cañas, no existen dispositivos de grabación, y parte de las instalaciones de la entidad se perciben deterioradas. El parqueo ubicado detrás de la parada, donde ocurrieron los hechos, presenta acumulación de desechos y maleza.

Seguridad actual

Marlon Cubillo, director de la Fuerza Pública, explicó a Diario Extra:

“No hemos recibido reportes recientes sobre hechos de violación en esas zonas. Sin embargo, en las terminales se mantienen unidades patrullando, especialmente en horas pico, que son las de mayor tránsito”.

Hay una franja horaria crítica entre las 7 y las 11 de la noche, cuando circulan los últimos autobuses. Durante ese lapso se realiza un patrullaje focalizado con unidades móviles y motorizadas”.