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Axel tenía 15 años, una sonrisa amable y un sueño claro: ser barbero profesional. No solo porque le gustaba cortar el cabello a vecinos y amigos del barrio, sino porque quería trabajar, ayudar económicamente a su mamá y salir adelante, incluso en medio de la complejidad social de su comunidad.
Pero, lamentablemente, este fin de semana, mientras conversaba en la calle con su primo, sujetos armados pasaron disparando sin mediar palabra. No solo lo acribillaron, también lo arrollaron y arrastraron por la vía. Su primo murió también, y una mujer embarazada y un adulto mayor resultaron gravemente heridos.
“Nadie de la familia ni del grupo scout reconoce a esas personas. Todo está en investigación, pero esto nos ha golpeado profundamente”, lamentó Javier Sandoval, presidente nacional de la Asociación de Guías y Scouts de Costa Rica.
Era parte del grupo Guías y Scouts N°60 de El Fierro de La Unión. Desde los seis años había estado vinculado al movimiento, pasando por todas sus etapas: la manada, la tropa y, recientemente, la tercera sección, conocida como Surin. Justo había ingresado a ella al cumplir sus 15 años.
“Era un muchacho muy educado, servicial, comprometido… vivía en una zona vulnerable, pero eso nunca le quitó su esencia. Se esforzaba por ser un buen joven”, recuerda Sandoval.
Axel había dicho a su jefa de grupo que ya no quería salir más del movimiento, que esta vez iba en serio. Trabajaba para aportar en su casa y estudiaba. La Asociación lo estaba apoyando para que pudiera matricularse en un curso formal de barbería, incluso iban a cubrirle el costo. Pero no alcanzó a comenzar.
Incineración y acompañamiento
Ante la tragedia, la Asociación ha acompañado a la familia desde el primer momento. Colaboraron con los gastos funerarios y respetaron la decisión familiar de incinerar a Axel. “El grupo se volcó con solidaridad. Hemos estado ahí para todo lo que necesiten”, indicó Sandoval.
Un llamado colectivo
El presidente scout también hizo un llamado urgente: “Vivimos en una espiral de violencia que está tocando la parte más sensible de nuestra sociedad: la niñez y la juventud. No puede ser que el Plan Nacional de Desarrollo ya mida cuántas personas van a morir violentamente en lugar de cuántos nacimientos habrá”.
Pidió a las municipalidades abrir espacios para que organizaciones como la suya puedan trabajar con las juventudes. “Cuando tocamos las puertas de un gobierno local no es para pedir favores, es para rescatar espacios públicos y con ellos a la juventud que hoy tiene cada vez menos oportunidades y más riesgos”, subrayó.
También envió un mensaje directo a las familias: “Ayúdennos a cuidar a sus hijos. Nosotros les ofrecemos una formación integral, les damos comunidad, valores, pertenencia. Pero necesitamos que las familias y los gobiernos locales trabajen junto a nosotros”.
“Axel ya no está. Pero mientras estemos nosotros, vamos a seguir luchando para que ningún otro joven pierda la vida así. Que volvamos a ser ese jardín de paz que alguna vez fuimos”, finalizó.
Víctimas colaterales
De acuerdo con datos del OIJ, en lo que va del año se contabilizan 18 víctimas colaterales, entre ellas seis mujeres y 12 hombres, es decir, personas que lamentablemente han perdido la vida por estar en el lugar y momento equivocados, donde sicarios, buscando eliminar sus objetivos, las han asesinado por error.
Asesinatos en menores de edad
La Policía Judicial detalla que al menos 30 personas, entre niños y adolescentes menores de 18 años, han muerto de manera violenta; siete casos más en comparación con el mismo periodo de 2024, donde resulta alarmante que, del total, siete son niños de menos de 12 años.
Javier Sandoval
Presidente Guías y Scouts
“Era un muchacho muy educado, servicial, comprometido… vivía en una zona vulnerable, pero eso nunca le quitó su esencia. Se esforzaba por ser un buen joven”.


