
El mal momento del Saprissa al perder de nuevo en Nicaragua ante el Estelí no se puede limitar a la figura de su entrenador Vladimir Quesada, hay mucha tela que cortar, por lo que hablamos con el exvolante Benjamín “Mincho” Mayorga.
“Había reunión de socios y para que hubiera superávit vendieron jugadores determinantes como (Luis) Paradela, (Gerald) Taylor, volantes y delanteros. Traen dos refuerzos y el equipo con algunas lesiones se está cayendo a pedazos. No pueden apretar y si aprietan no es con la dinámica de un cuatro veces campeón. Lo veo lentísimo jugando para atrás y con un miedo terrible. Saprissa nunca ha tenido ese miedo de atacar”.
Además, no se mide al analizar lo sucedido en Estelí y lo califica como una “vergüenza ir a Nicaragua y ver qué va a pasar, en vez de atacar. Contratan a un jugador del Alto Rendimiento del Galaxy (Gino Vivi) y a otro muchacho (Rachid Chirino) que viene de la segunda división de Israel. El conjunto no tiene una planilla que pueda responder. La afición es exigente y exigimos ganar”.
EL EQUIPO PARTIDO
Mayorga ve al equipo partido, que la defensa marca a destiempo y comete “unas barbaridades tremendas. A nosotros no nos ganaban en las pelotas muertas. Es un pequeño desastre por vender jugadores. Si yo vendo a un jugador o varios debo tener la misma cantidad de sustitutos ya probados.
Yo en Saprissa, si me quieren quitar a Paradela no lo vendo, porque es un jugador determinante. Creíamos que Luis Díaz iba a romperla, pero una cosa es un encarador como Paradela y otra cosa es un correlón. No está dando el rendimiento, debería tener siete o más goles. Juega un partido bien, en el otro se cae y lo expulsan. En nuestro tiempo expulsaban a los volantes de contención o a los defensas porque chocábamos más”.
Recuerda que en su época si el rival era rejego iban a lo físico o a lo individual. “Yo no veo que Chirino pueda sustituir a Paradela. A este Gino no lo he visto ni entrenar, no sé si pueda decir que es la mitad de Paradela.
La directiva de Saprissa, el presidente o el gerente deportivo, subestimó a los demás equipos porque Guimarães no se va a quedar parado solo. Yo jugué con Guimarães nueve años y sé que tiene orgullo, inteligencia y capacidad, sabíamos que se iba a reforzar”.
Admite que con la llegada de Óscar Ramírez a Alajuela la escuadra será más fuerte.
“Pareciera que la Liga hará cosas más grandes porque tiene un plantel mucho más sólido, fuerte y con ánimo de ganar mientras que Saprissa está un poco quedado. No se le puede echar la culpa a Vladimir porque no fue él quien los vendió”, considera.
Asimismo, pone en duda la entrega de los futbolistas. “Yo creo que si a un jugador le pagan siete o 14 millones de colones es un sinvergüenza si tiene esa mentalidad. En nuestra época nos matábamos. Sería un mal profesional porque debe pensar en ganar y más con la cantidad de plata que les están pagando.
Cuando nosotros perdíamos dos partidos seguidos nadie iba a la fiesta porque los mismos jugadores multábamos a los chavalos y los echábamos al agua. Nadie va de fiesta porque estamos perdiendo, uno no se puede enfiestar. Los líderes deben enderezar el rumbo”.
Y añade que a ese Monstruo no le vio alma, espíritu ni ganas. “A veces los jugadores quieren dormirse en los laureles, pero en Saprissa no debe suceder. Cuando las cosas andan mal nos olvidamos de la discoteca, de la cena, de las novias, los que tienen esposa, más ceñidos con ella y con los niños en la casa, y a meter pierna hasta que duela el hígado”.