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En los últimos años, la salud mental ha cobrado una relevancia significativa en nuestro marco jurídico, evidenciado por la Ley N.º 10412 de 2023. Esta ley define la salud mental no solo como un estado de bienestar personal, sino como un elemento vital que afecta nuestro desempeño en el trabajo y en la vida cotidiana.
En un entorno laboral cada vez más exigente, los empleadores tienden a basar sus decisiones en métricas objetivas: metas no alcanzadas y atrasos acumulados. Pero ¿qué pasa cuando el incumplimiento se debe a problemas de salud mental? Esta es una pregunta crítica que ha sido abordada por el Tribunal Constitucional de España en su Sentencia N.º 35/2026. Este fallo anula una sanción impuesta a una magistrada que, tras regresar de una incapacidad por un cuadro ansioso-depresivo, fue castigada por retrasos en su trabajo.
El tribunal establece principios que deberían guiarnos en Costa Rica, tales como: a) Protección de la salud mental: Las condiciones de salud mental, como la depresión, deben ser consideradas y protegidas, incluso sin un diagnóstico formal de discapacidad; b) Ajustes razonables: Los empleadores deberían de evaluar adaptaciones en el trabajo, si conocen que un empleado tiene problemas de salud mental que afectan su rendimiento; c) Responsabilidad compartida: La carga de la comunicación sobre la salud mental no debe recaer únicamente en el empleado. Si la empleadora está al tanto de un diagnóstico, debe actuar en consecuencia; d) Principio de culpabilidad: En casos de despido, no se puede aplicar este principio sin demostrar que hubo intención de incumplir.
La sentencia española, aunque distante, resuena con los principios de nuestra Constitución y nuestro Código de Trabajo. La gestión del talento humano debe priorizar la salud integral. Las empresas deben considerar reubicaciones o adecuaciones en las cargas de trabajo, en lugar de optar por sanciones.
Es que con la Ley Nacional de Salud Mental, este tema se convierte en un eje central de las relaciones laborales. Ya no es solo un asunto privado; es un asunto que nos concierne a todos, es de política pública nacional. La salud mental debe ser parte de la conversación en cada espacio de trabajo.