Salud en Semana Santa

Mundo Sexual

El 54% de los reclamos de los oficiales son por montos menores a ¢60 mil.


Dr. Mauro Fernández • Sexólogo

Sea cual sea la agenda de esta Semana Santa, es claro que para muchos hay un cambio fuerte en las actividades, la rutina entra en una tregua que según múltiples investigaciones puede tener diversas repercusiones en la salud.

Nos hemos acostumbrado a tomar los diversos fármacos con las comidas, sea después de desayunar, almorzar o comer, pero como en Semana Santa es común levantarse tarde y brincarse el desayuno, almorzar a media tarde y comer muy de noche, son muchos los que no se toman sus medicinas.  

Esto no les sucede solo a las personas mayores, que va, nos puede suceder a todos, más aún cuando se opta por pasear, así, entre maletas, visas y salveques los medicamentos se olvidan, con el agravante que luego resulta muy difícil conseguirlos en los diversos sitios turísticos, de tal forma que se pasan estos días sin tomarlos.

Por eso es importante que todos en la casa nos ayudemos, que entre todos recordemos los tratamientos que debemos tomar, que aquellos que dominan la tecnología programen celulares, alarmas y mensajes que nos recuerden esas tomas diarias tan importantes. Estas omisiones, desdichadamente, son más frecuentes cuando se toma licor de forma desmedida, o se consumen drogas, algo característico para muchos en estos días festivos. También los olvidos comprometen el área reproductiva, en el sentido que se olvida la toma de anticonceptivos o la aplicación de la inyección. Algunos son más imprudentes y hasta olvidan el condón, exponiéndose al riesgo venéreo.

¡Qué decir de la comida! En esta semana muchos perderán la línea, terminarán la semana con varios kilos de más, kilos que luego cuesta demasiado perder y que como hoy sabemos el sobrepeso es todo una tragedia para la salud porque nos afecta nuestra situación metabólica.

Esto explica por qué los servicios de emergencias se abarroten una vez pasada la Semana Santa. Pacientes con diabetes descompensada, hipertensos con la “presión por las nubes”, epilépticos con crisis, en fin, serias complicaciones, producto de una omisión.

Mi consejo más sincero es que esté atento a cumplir con las prescripciones médicas, seguir las recomendaciones dietéticas, dándose los “gusticos” pero sin abusar, y si es posible aproveche el tiempo libre para iniciar una rutina deportiva.