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El químico Fernando Montoya Chaverri, quien habría trabajado casi una década con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dejó la cárcel La Reforma para terminar la condena de 140 meses en su vivienda.
La mente maestra en la fabricación de drogas sintéticas fue detenida a mediados de 2012 en Chiriquí, Panamá, por el delito de posesión y tráfico ilícito de armas que al parecer iban para el Darién, donde las recibirían miembros del grupo guerrillero colombiano.
El costarricense permaneció preso en la cárcel La Nueva Joya, donde descontó más de 6 años y el 21 de setiembre de 2019 fue repatriado a nuestro país, donde deberá terminar la pena.
Un documento de las autoridades panameñas en poder de DIARIO EXTRA menciona los hechos por los cual el tico fue detenido, pues al parecer negociaba fusiles AK-47, M-16, R15, M.50, M.60 y RPG7 de un lote de 300 potentes armas de fuego.
“A la revisión del automóvil Nissan Tiida que manejaba en la guantera ubicaron un proveedor de fusil AK-47 con 30 moniciones sin detonar y en la parte de abajo del asiento trasero envuelta en una toalla crema un AK-47.
También se probó que en una cartera de cuero había diversas tarjetas a nombre del sentenciado, $600 y ¢16.085 de diversas nominaciones, de igual forma se probó que Fernando Montoya Chaverri se reunió con Felipe Mario y el encubierto para planear la comisión de los delitos de venta de armas de guerra”, señala el documento.
En el informe judicial emitido en el hermano país se indica que efectuó la venta de un fusil con la serie limada, arma considerada de guerra.
“El sentenciado se acogió al trámite del proceso abreviado y se le conoce la rebaja de una sexta parte de la pena impuesta de 168 meses de prisión (quedando en 140 meses).
En el centro turístico El Encuentro se haría un intercambio de droga o vender al precio de 3.000 balboas ($3.000) un fusil como muestra que sería traficado desde nuestro país hasta Panamá”, se lee en el informe.
CONTRA LA MUERTE
Montoya Chaverri, de 57 años, fue diagnosticado de cáncer de colon en agosto de 2018, ocho meses después de ser intervenido quirúrgicamente. Después recibió tratamiento de quimioterapia, mantuvo una colostomía y por falta de medicamentos decidió terminar su pena cerca de su familia.
Una vez en suelo nacional llevaba medio año sin control médico, pese a que tiene metástasis, mientras pasó preso, primero en Máxima Seguridad y después en un centro penal de menor contención, donde estuvo dos meses.
El químico de profesión graduado en una universidad estatal afronta su proceso judicial y el padecimiento, hace sus necesidades fisiológicas en una bolsa que debe cambiar periódicamente.
Tras una serie de diligencias con las autoridades penitenciarias le otorgaron casa por cárcel, donde pasa rodeado de sus parientes.
Jéssica Venegas, abogada de Montoya Chaverri, manifestó a El Periódico de Más Venta en Costa Rica que fue su cliente quien solicitó la repatriación.
“Luego de que en el año 2017 lo operaran del cáncer y por tener dos tercios de la pena cumplida se lo otorgaron y al llegar a nuestro país esperaba un mejor trato y de una vez lo mandaron a Máxima Seguridad, alegando las respectivas autoridades que es una persona peligrosa.
Por solicitud de la defensa lo mandan a Medicatura Forense, donde le hicieron un TAC y se determinó que efectivamente tiene cáncer y tres nódulos linfáticos positivos que requieren atención especial y que no podía seguir en un sitio de mayor contención”, explicó.
La defensora agregó que el expediente de la detención en Panamá se perdió, lo que causa dudas.
“Está extraviado, no consta en el Juzgado de Ejecución de la Pena ni en Criminología. Estuvo detenido en un país sin expediente judicial, fue una detención completamente ilegal.
En Panamá se violentan muchísimos derechos, vamos acudir a la Corte Interamericana de los Derechos Humanos. Fue un procedimiento mal hecho y por la pérdida del expediente”, acotó.
El Diario del Pueblo intentó conversar con el químico, sin embargo debido a su estado de salud no ha sido posible.