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Los recorridos que actualmente realizan los autobuses podrían cambiar en poco más de un año, esto a raíz de una serie de estudios y análisis de los trayectos que realizan las autoridades de cara a la renovación de concesiones de transporte público del país.
El proceso que realiza el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) es conocido como un estudio de origen – destino, donde se analizan los recorridos que actualmente realizan los costarricenses a la hora de movilizarse desde sus hogares hasta sitios como el trabajo, centros de estudio, supermercados u hospitales.
“Ese estudio nos va a poder dar la información que necesitamos para identificar de qué punto a qué punto se requieren mover las personas, y esto es fundamental para diseñar los esquemas operativos”, explicó Sofía Fallas, viceministra de Transporte.
La jerarca detalló que si bien la licitación fue lanzada solo para los habitantes de la Gran Área Metropolitana (GAM), el análisis de los actuales recorridos aplicaría para todo el país.
“Estamos buscando mecanismos que nos permita mantener actualizado este tipo de estudios y esta información que nos va a permitir hacer los cambios requeridos de los esquemas operativos”, especificó.
El cambio de esquemas que mantienen actualmente las autobuseras debe ser actualizado para el 2028, momento para el cual se van a aplicar los resultados del estudio, según explicó la jerarca.
Desde el sector autobusero, estos análisis son bien vistos ya que permitirán una serie de cambios en el sistema de transporte público, lo que podría ayudar a que los pasajeros vuelvan a utilizar el servicio.
“Son procesos que tienen que hacerse con responsabilidad, no afectar el servicio que se le brinda al usuario y no dejar al usuario sin servicio; probablemente lleve un proceso de transición, pero ya el análisis está sobre la mesa, y estamos siendo parte, que creemos que ese es el camino”, aseguró Silvia Bolaños, presidenta de la Cámara Nacional de Transportes (Canatrans).
Según la licitación publicada por el MOPT, el estudio contará con un total de cinco informes donde se deberá detallar las vías con mayor cantidad de vehículos y la demanda actual de transporte público.
Como parte de las mejoras al servicio de transporte público, y ante un abandono de rutas que supera las 100 concesiones, Canatrans señaló la necesidad de que se incluya la necesidad de un subsidio que mejore las tarifas para los usuarios.
“Somos el único país en Latinoamérica que no tiene subsidio, no para el operador como funciona actualmente, si no un subsidio para el servicio, para el sistema, para no encarecer la tarifa y hay que tener esa discusión. Argentina subsidia el 89% de la tarifa del usuario”, relató Bolaños.
Como parte de las condiciones actuales, si una empresa autobusera realiza algún tipo de mejora en las unidades o el servicio, son los pasajeros del bus quienes asumen esos costos, situación que resulta desventajosa para las empresas.
A eso se suma un envejecimiento de la población, lo que genera la necesidad de considerar esto en los pasajes pues, según Bolaños, el pago diferenciado es necesario, sin embargo, se debe buscar “el mecanismo de financiamiento de manera tal que no sean los usuarios más pobres, que son los que utilizan el bus, los que tengan que estar pagando ese subsidio”.
“En otros países se utilizan mecanismos de subsidio cruzado, ya sea a través de los mismos combustibles o a través de un pago específico que se les ponen a los vehículos. Si usted quiere utilizar su vehículo privado, utilícelo, pero subsidie al que se mueve en autobús”, agregó.
El investigador Arturo Steinvorth, del Centro para la Movilidad Urbana, explicó que el cambio en las condiciones del transporte público permitiría ampliar la discusión de cómo se presta el servicio actualmente en el país.
Entre las mejoras necesarias, el experto detalló la posibilidad de reducir los tamaños de las unidades, así como otorgar permisos para recorridos de bus más pequeños.
“Los servicios son diferentes, las necesidades de los vehículos también son diferentes, no necesariamente necesitamos ese bus tan grande para poder conectar a nivel interno del cantón algunos puntos; al final hay que verlo como una red completa, si bien tenemos esa primera estructura de telaraña, necesitamos también hilar más para que cada vez más gente logre entrar al servicio de transporte público”, especificó Steinvorth.
Para el investigador, la idea de interconectar el bus con las diferentes modalidades del transporte público, como el tren o el proyecto de teleférico, es un paso en la dirección correcta, esto para generar mayor facilidad a los usuarios.
“Se requiere inversión de parte del Estado y de las empresas privadas en generar los espacios correspondientes para que eso sea posible, hay buena disposición realmente, sin embargo, hay una inversión muy alta para transformar todo este sistema, lo hacemos en carreteras generalmente, pero hemos visto que la solución de invertir en carreteras no ha sido una solución real”, detalló.
Como parte de la transformación del bus existe la Ley 10.638, la cual implementa de manera obligatoria el pago electrónico en todas las unidades para el 2030.