El Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) emitió un llamado urgente a los peregrinos que participan en la romería hacia la Basílica de Nuestra Señora de Los Ángeles: no llevar animales al recorrido.
La caminata de largas distancias representa un esfuerzo físico excesivo para los animales, provocando riesgos graves de salud y un aumento en los casos de abandono o extravío.
Las autoridades buscan garantizar el bienestar animal y evitar que el evento religioso se convierta en una fuente de sufrimiento para las mascotas.
- Riesgos físicos: Los perros pueden sufrir lesiones en sus almohadillas, deshidratación, fatiga extrema y complicaciones respiratorias o cardíacas.
- Obstáculo logístico: El transporte público no permite el traslado de animales, lo que impide que los dueños regresen con sus mascotas por esa vía.
- Peligro de abandono: Abandonar un animal es una infracción legal. Además, las vías se reabren al tránsito el 2 de agosto, lo que eleva el riesgo de atropello para animales rezagados.
SENASA también advierte sobre la interacción con animales callejeros.
- Se recomienda no alimentar ni acariciar a perros callejeros durante el trayecto.
- Estos animales pueden seguir a los romeros hasta Cartago y, al terminar la actividad, quedar perdidos sin saber cómo regresar.
Caballos y pirotecnia
- Prohibición de equinos: No se permite llevar caballos. Si alguien asiste montado, la Fuerza Pública retirará al animal y el dueño deberá costear un camión para su traslado.
- Impacto sonoro: Se pide precaución especial a quienes viven cerca de la Basílica debido a que la pirotecnia afecta a los animales sensibles al ruido.
Del 31 de julio al 3 de agosto, funcionarios del SENASA, junto con la Fuerza Pública y ONGs, realizarán operativos para verificar el cumplimiento de estas medidas y asegurar una romería sin sufrimiento animal.