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Una de las principales problemáticas de los centros educativos durante las vacaciones es la lucha contra el vandalismo. Esta semana el Colegio Técnico Profesional de Batán, en Limón, perdió esa batalla porque varios delincuentes saquearon sus instalaciones y se llevaron un botín que supera los ¢30 millones.
El robo se efectuó entre la noche del lunes y la madrugada del martes, cuando la institución solo tenía un guarda de seguridad, los maleantes rompieron una malla de la finca institucional y arrasaron con todo a su paso.
Entre los objetos que sustrajeron están 20 computadoras portátiles del departamento de informática empresarial, palas, cuchillos, machetes, picos y hachas de la clase de agroindustria, el monitor de la seguridad institucional que mostraba todas las cámaras y hasta los equipos de limpieza.
Según los testigos, estos malhechores tenían estudiado el lugar porque había artículos de alto valor como computadoras de escritorio y no se las llevaron, pero sí golpearon todos los candados de las puertas.
Floribeth Arias, directora del colegio, explicó a DIARIO EXTRA que desde hace meses vienen sufriendo estos inconvenientes y pese a que aplican otras soluciones, el Ministerio de Educación Pública (MEP) se los impide.
“Desde marzo del año anterior venimos con una situación vandálica grave, en esa ocasión se dieron varios asaltos a estudiantes y docentes. Se le pidió al MEP la contratación de más guardas, pero ha sido imposible”, comentó.
En la época de clases tienen tres guardas para las zonas de aulas y la finca institucional, pero en vacaciones solo cuentan con uno que lo paga la junta administrativa.
Debido a que no es la primera vez que los amigos de lo ajeno los visitan, llamaron al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) para que iniciara las indagaciones.