
La obesidad se ha convertido en un desafío crítico para la salud pública global, y Costa Rica no es la excepción de acuerdo con el sitio “World Obesity” basado en datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El “top 10” mundial de prevalencia en adultos está dominado por naciones del Pacífico, con Samoa Americana (75.92%), Tonga (72.35%) y Nauru (71.06%) a la cabeza, seguidos por Tokelau, Islas Cook, Niue, Tuvalu, Samoa, Polinesia Francesa y Micronesia.
En este contexto, Costa Rica se ubica en el puesto 51 del ranking mundial, con una prevalencia combinada del 32.29%.
Al desglosar las cifras costarricenses por género, se observa una disparidad: mientras que el 25.55% de los hombres padece obesidad, la cifra se dispara al 39.04% en las mujeres.
En el panorama latinoamericano, Costa Rica ocupa una posición intermedia. El país registra mejores indicadores que los líderes regionales de obesidad como Chile (39.67%), México (36.86%), Argentina (36.39%) y Panamá (37.06%).
Sin embargo, la prevalencia costarricense es notablemente superior a la de naciones como Colombia (24.33%), Brasil (28.89%), Perú (28.12%) y Bolivia (29.48%).
Aunque Costa Rica no alcanza los niveles críticos de obesidad de las islas del Pacífico o de potencias como Estados Unidos (42.74%), su tendencia es preocupante para una economía de ingresos altos.
