Revelan nexos de jueza Con mamá de narco

El juicio que se sigue contra una jueza de apellido Gamboa continuó este lunes con las escuchas telefónicas que revelaron conversaciones con colegas, un abogado particular y otros que se atrevieron a solicitar la influencia de la imputada.  DIARIO EXTRA tiene copia de un documento donde se evidencian algunos diálogos con dichas personas que para […]

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El juicio que se sigue contra una jueza de apellido Gamboa continuó este lunes con las escuchas telefónicas que revelaron conversaciones con colegas, un abogado particular y otros que se atrevieron a solicitar la influencia de la imputada. 

DIARIO EXTRA tiene copia de un documento donde se evidencian algunos diálogos con dichas personas que para la fiscalía dan algunas sospechas de que algo no estaba bien en los tribunales de Justicia de Limón. (ver fotos de las conversaciones)

Durante la revelación de los comunicados se escuchó a la madre de Raduam Zamora Valerio, quien está prófugo de la justicia, pese a ser detenido con una tonelada de marihuana en una lancha en el Caribe, decir que trabajaba con ella en los dos negocios que tiene y que los sábados y domingos tenía libre.

Francisca, como se identificó, agregó que no sabía por qué había sido detenido su hijo, quien ganaba ¢1 millón aproximadamente por mes, luego de que fuera puesto en libertad, según Gamboa por tener arraigo domiciliar, luego de vivir durante años en Limón. 

 

HABLADAS
INCÓMODAS

 

Un juez de apellido Céspedes en su declaración a las autoridades judiciales, expuesta en el documento de la investigación, manifestó que el caso por el cual denunció a su colega Gamboa ante la inspección judicial, luego de conocer una causa seguida por el delito de portación ilegal de arma, donde figuraba como imputado un sujeto apellidado Blanco.

Cuando correspondió conocer la causa se percató de que la misma ya había pasado por varios jueces, debido a que el imputado se incapacitaba con cada señalamiento, por lo que dijo que esas incapacidades generan dudas.

Agregó que en una ocasión escuchó a Gamboa decir que cuando ella litigaba y tenía un problema con algún juez, sea cual sea la razón, lo denunciaba por abuso de autoridad ante la inspección, esto a manera de estrategia, con el fin de aplicar la litispendencia (utilizada en Derecho para señalar que existe un juicio pendiente, entre las mismas partes y sobre una misma materia) 

 

PRESIÓN AJENA

 

Otra jueza de apellido Dixon aseguró haber escuchado a los compañeros administrativos decir que en ocasiones llamaba al despacho el licenciado Barboza y consultaba cuál era el juez que estaba en semana de apelación. El comportamiento era muy atípico y era el único que llamaba para saber a cuál jueza le correspondía atender el caso. En una ocasión se le informó que el juez Cartín la iba hacer, contando con el visto bueno de Gamboa, quien era la coordinadora del tribunal, se cree que el defensor era Barboza.

Otra colega de apellido Mena agregó que Gamboa en una ocasión había salido de sus labores muy molesta, incluso amenazando que hasta iban a presentar un hábeas corpus, le consultó que no sabía de qué le estaba hablando, ya que desconocía a qué se refería. Le dijo incluso que más bien ella sabía más que ella, ya que el expediente al cual hizo referencia a la imputada y que correspondía al caso del juicio contra Blanco, no había salido siquiera de la sala de juicio.  

 

SILENCIO SEPULCRAL

 

Fuentes confidenciales aseguraron a DIARIO EXTRA que un gran porcentaje de funcionarios judiciales se sienten presionados por el ambiente que se vive en los tribunales de Justicia de Limón, donde los sobornos y amenazas de muerte son el pan de cada día.

Inclusive, algunos servidores de otros circuitos judiciales que son enviados a ese sector lo toman como un castigo y algunos se rehúsan a laborar ahí donde la mafia habría ingresado a corromper la justicia. 

Muchos casos no avanzan, las influencias son comunes, según los mismos funcionarios que prefirieron no revelar sus nombres y que solicitan una intervención por parte de los magistrados para intentar sanar lo que pareciera un caso perdido.

En el caso de Raduam, un exfuncionario judicial de apellido Góngora manifestó que en una audiencia de vista, Gamboa puso en libertad  a este sujeto y que en una ocasión conversó con una amiga y compañera de años en los tribunales apellidada Montero, que hablaron sobre la liberación de Raduam.

Montero le mencionó que cómo era posible que lo soltaran, si ella siendo jueza penal le impuso prisión preventiva en una resolución bien fundada.

 

EN LA RECTA FINAL

 

Durante el transcurso del juicio han desfilado 25 testigos, la mayoría del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y 10 de la defensa, que se sentaron frente a los jueces que están dedicados exclusivamente a este caso.

No se presentó querella ni acción civil y se prevé que llegue al final a mediados de marzo luego de escuchar 48 casetes y 158 discos compactos que sumarán alrededor de 400 horas en intervenciones telefónicas, las cuales están siendo analizadas minuciosamente durante toda esta semana.

La sospechosa fue detenida durante un allanamiento a su vivienda ubicada en Corales 3 de Limón, después de 8 meses de investigación, donde los agentes judiciales recopilaron evidencia que ahora es aportada para el proceso. Gamboa está acusada de dos delitos de infracción a la Ley de Estupefacientes y uno por tráfico de influencias.