
La Auditoría Interna de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) reveló una falla en el Primer Nivel de Atención para el abordaje de pacientes diabéticos.
A través del oficio AS-ASALUD-0036-2026, señaló que, tras una evaluación de los servicios de los Equipos Básicos de Atención Integral en Salud (Ebais), se han identificado riesgos que afectan la capacidad institucional para prevenir complicaciones graves en usuarios con enfermedades crónicas.
Uno de los puntos centrales del informe es la situación observada en el Hospital San Rafael de Alajuela, donde se registra una frecuencia de entre seis y 10 amputaciones semanales. Según el análisis de la Auditoría, estas cifras están relacionadas con el desempeño de los programas preventivos en las Áreas de Salud
Wilman Rojas Molina, director de la Red Integrada de Prestación de Servicios de Salud Región Central Norte, reconoció ante los auditores que estas intervenciones quirúrgicas son el resultado de debilidades en las etapas previas de cuidado.
“La región que más amputaciones tenía es en el hospital de Alajuela, donde estaba amputando entre seis a 10 pacientes por semana, que son un fracaso de la atención del primer nivel. Las unidades Alajuela Centro, tenían los indicadores de calidad más bajos, ha mejorado, pero todavía se viene manejando, el primer nivel no está viendo ni el 50 % de la población”, subrayó Rojas.
Asimismo, el director indicó que los centros hospitalarios están recibiendo secuelas de enfermedades que podrían haber sido gestionadas o evitadas mediante un control más riguroso en los centros de atención primaria.
Brechas en el seguimiento de pacientes
El informe detalla que la institución enfrenta desafíos significativos en la trazabilidad de la población diabética. Según los datos suministrados por la Dirección de Red, solo se logra captar al 48% de los pacientes con Diabetes Mellitus. De este grupo identificado, aproximadamente la mitad no presenta un control metabólico dentro de los rangos óptimos.
Esta situación se vio impactada por la pandemia de COVID-19, periodo en el cual muchos pacientes crónicos quedaron sin la valoración ni el seguimiento médico requerido. Rojas Molina explicó que esta falta de fueran detectados por el sistema de salud únicamente cuando ingresaron a los hospitales con patologías en etapas avanzadas.
“En los últimos 10 años, inició mucha presión por parte de la morbilidad, donde la institución, dice atendamos a todo el mundo, el paciente crónico pelea con la morbilidad. La razón de ser del primer nivel es manejar los programas, sin embargo, la misma institución se contradice y quiere atender a todo el mundo”, subrayó el doctor.
Para corroborar esta tendencia, la Auditoría realizó un análisis retrospectivo de 20 casos de pacientes amputados en el periodo 2024-2025. El estudio determinó que pacientes con obesidad y mal control metabólico permanecieron más de dos años sin recibir una referencia oportuna a otros niveles de especialidad, permitiendo que lesiones menores en los pies evolucionaran negativamente hasta requerir procedimientos quirúrgicos mayores.
Debilidades en la red de Clínicas de Pie Diabético
El tercer pilar del informe destaca la carencia de infraestructura y personal especializado para el abordaje preventivo.
“Algunos pacientes no cumplen metas por determinantes sociales y otros por equipo, recurso, capacidad instalada. Si lo vemos de manera general, tenemos que verlo desde la normativa existente. No hay normativa actualizada del abordaje”, detalló Alicia Juárez Nieto, asistente de la Red Integrada de Prestación de Servicios
Tras visitas de fiscalización, se constató que el 90% de las áreas de salud evaluadas carecen de una Clínica de Pie Diabético donde se brinden consultas estructuradas de educación y autocuidado.
“La falta de estas clínicas especializadas limita de manera significativa la capacidad institucional de prevenir complicaciones en pacientes con mal control metabólico. Esta ausencia afecta la calidad de vida y autonomía de los usuarios, aumenta la sobrecarga hospitalaria e incrementa los costos asociados a hospitalizaciones y procedimientos potencialmente prevenibles”, dice el informe.
El problema en Costa Rica
Costa Rica encabeza la lista de países con mayor prevalencia de diabetes dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El informe Panorama de la Salud 2025 señala que 23,2% de los adultos del país viven con esta condición, según los datos estandarizados comparables entre los miembros del bloque. La cifra supera a México, Chile y Turquía y coloca al país en el último puesto del indicador.
El documento detalla que Costa Rica también registró el crecimiento más alto en la última década, con un aumento de 6,7 puntos porcentuales en la prevalencia.
Del total de personas con diabetes, el 40% desarrollará algún grado de Enfermedad Renal Crónica (ERC) en su vida. Este diagnóstico representa un escenario crítico para la salud pública, ya que la ERC registra una prevalencia del 14,75% y una tasa de mortalidad de 5,62 fallecimientos por cada 100 mil habitantes en Costa Rica.
