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Desde hace unos años, Costa Rica está siendo tomada por la delincuencia. Todas las alarmas se han venido encendiendo y sonando a lo largo y ancho del territorio nacional, pidiendo ayuda para erradicar todas las problemáticas sociales que se manifiestan con ese nombre.
Antes este tipo de circunstancias se enfrascaban en ciertas comunidades y quizá por eso todo mundo se hacía de la vista gorda, porque como no les afectaba les daba lo mismo, pero en cambio ahora ya en ningún lugar hay certeza de que no ocurrirá una balacera, un ajusticiamiento o cualquier otro acto delictivo que ponga en peligro a todos los presentes.
Lo que veíamos constantemente en telenovelas, películas y hasta en videos que llegaban hasta nuestro whatsapp, como que en un restaurante, un centro comercial o en algún negocio llegaban a matar a alguien, lo estamos experimentando en carne propia en nuestros barrios.
Definitivamente se ponen los pelos de punta al darse cuenta de que mataron a alguien en el lugar donde acabamos de estar o cuando son sitios que acostumbramos a frecuentar, por ejemplo, en los últimos días acabaron con el dueño de un taller y un barbero, ¿se imagina lo que sintieron sus clientes, que iban constantemente a recibir los servicios que ofrecían?
El gran problema es que ahora los pistoleros no tienen miramientos para atacar, vuelan bala a diestra y siniestra sin importar si en medio del fuego cruzado le dan a un inocente. No podemos obviar casos tan tristes como el de la abuelita que iba con sus nietos y quedaron en medio de una balacera por la que lastimosamente perdieron la vida.
Todo esto que está sucediendo en el país ha provocado que, ahora sí, todo mundo se quiera abocar a resolver el problema. De hecho, esta misma semana se reunieron los representantes de los tres Poderes de la República para dar con la solución a lo que está ocurriendo en Tiquicia.
Sin embargo, necesitamos un poco más que estas reuniones constantes de señores con mucho poder sentándose toda una mañana o una tarde a conversar sin que de eso salga algo tangible. Los costarricenses requerimos acciones.
Seamos realistas. La diputada Gloria Navas afirmó que los delincuentes nos están aniquilando, esto no es algo nuevo para muchas de las familias costarricenses, quienes vivieron en carne propia cómo les mataron a un ser querido, independientemente de si andaban o no en malos pasos.
Ya todos tenemos más que claro que la oleada de inseguridad nos sobrepasó, incluso en muchos de los hogares el hambre, la falta de oportunidades y la situación económica tan difícil que pasan muchas familias han orillado a muchos de sus miembros a meterse en negocios no tan limpios, el problema es cuando se quieren salir, porque en estas estructuras no hay marcha atrás.
Es momento de tomar el toro por los cuernos y actuar ya, porque de seguir dándole largas al asunto nos daremos cuenta de que nos sacaron de nuestras casas para montar los sitios de reunión de todos estos delincuentes.
Es justo y necesario que se busquen los recursos para dotar a la policía de más oficiales y que trabajen en mejores condiciones, porque llegamos al punto de que está luchando tigre suelto contra burro amarrado. Definitivamente los malhechores de este país están mucho mejor equipados y armados que quienes velan por nuestra seguridad.