
En una jornada marcada por la alta convocatoria y un cambio perceptible en el tono de la relación interinstitucional, San José se convirtió este viernes en el epicentro de un diálogo nacional sobre seguridad.
La reunión, que congregó a más de 50 diputados, jerarcas del Poder Judicial y parte del gabinete de la presidenta Laura Fernández, incluido el ministro de la Presidencia, Rodrigo Chaves, concluyó con un balance agridulce pero esperanzador: aunque no se alcanzaron acuerdos específicos ni se firmaron hojas de ruta definitivas, los Tres Poderes de la República manifestaron apertura para colaborar en la lucha contra el crimen organizado.
Tras dos horas de sesión, la mandataria Fernández fue clara al manejar las expectativas de la opinión pública. La administración presentó mapas de criminalidad y nudos técnicos, pero reconoció que la cita fue de carácter exploratorio.
“Acciones específicas a partir de hoy, no hay ninguna definida. Lo que sí hay es una manifestación de los Tres Poderes de contribuir a aprobar rápidamente las leyes que permitan enderezar esto”, sentenció la jefa de Estado.
La reunión permitió identificar temas prioritarios: reformas al Código Penal, ejecución de la pena y el control de las comunicaciones en centros penitenciarios.
Los diputados también insistieron en que la seguridad debe tener un reflejo real en el presupuesto nacional, advirtiendo que ninguna ley será efectiva sin los recursos técnicos y el equipamiento necesario.
El país queda ahora a la espera de que la “anuencia” expresada desde Ejecutivo y que se traduzca en textos que, según la mandataria, están próximos a llegar a la corriente legislativa.
Para el diputado de Liberación Nacional, Álvaro Ramírez, el encuentro representó un quiebre necesario con la dinámica de confrontación del pasado. Ramírez celebró que la presidenta buscara activamente a los otros dos Poderes públicos para abordar la principal preocupación de la ciudadanía.
“Esa es la actitud correcta, una actitud de respeto, una actitud de apertura, escuchar propuestas, una actitud de trabajar como equipo”, destacó el legislador.
La diputada Claudia Dobles mantuvo una postura de colaboración crítica. Dobles recordó que su fracción ya cuenta con iniciativas en la corriente legislativa sobre prisión preventiva y lavado de dinero que el Ejecutivo debería considerar para agilizar la respuesta estatal. “Reiteramos a la presidenta nuestra vocación de colaborar”, afirmó la legisladora, aunque condicionó el éxito de este acercamiento al mantenimiento de un clima de respeto, señalando episodios de tensión durante la reunión provocados por el ministro de la Presidencia, Rodrigo Chaves.
“Le exterioricé también a la presidenta que ella tiene que ejercer su liderazgo y no permitirle a uno de sus ministros que sencillamente porque no tiene formas, porque tiene mala educación, porque quiere llamar la atención, interrumpa la reunión en donde todos estamos enfocados en el tema de seguridad y genere una disrupción que es absolutamente innecesaria”, expresó Dobles tras la sesión.
El oficialismo, representado en esta ocasión también por el jefe de fracción, Nogui Acosta, subrayó que la importancia del encuentro reside en la coordinación de esfuerzos para optimizar recursos y estrategias. Según Acosta, este acercamiento es el cimiento para las reformas que vendrán.
“Este tipo de trabajos son los que van a permitir que podamos acometer los proyectos que se requieren para darle una mayor seguridad al costarricense”, dijo el oficialista.
Por su parte, el diputado del Frente Amplio, José María Villalta, calificó el encuentro como un avance técnico sustancial para identificar los vacíos legales que aprovechan las bandas criminales.
Villalta fue enfático en que la falta de firmas no debe interpretarse como un fracaso de la reunión.
“En su mayor parte fue una reunión positiva, yo diría en un 95%.
Hoy no era todavía para llegar a acuerdos porque era exploratorio de un problema… la presentación del problema. Ahora tenemos que hacer el trabajo constante”, explicó el frenteamplista restando importancia a los roces políticos con el ministro Chaves. .
