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Representantes de tres instituciones tomaron la iniciativa de rescatar del notable paso de los años al edificio que por más de 100 años ha albergado a Correos y Telégrafos de Costa Rica.
El icónico inmueble comenzó su construcción en 1914, pero fue hasta en 1917 que abrió sus puertas. Desde entonces se ha convertido en uno de los sitios más icónicos de la capital y de las pocas edificaciones que conservan una infraestructura antigua.
Esto es uno de los principales aspectos que ha llevado a estas tres personas a reunirse en busca de ideas que permitan realizarle las mejoras al edificio para restaurarlo.
Según lo conversado por las personas involucradas en las reuniones, el costo de inversión es de aproximadamente 1.800 millones de colones, ya que lo que pretenden es devolver al edifico sus características originales, entre lo que destaca el volver a tener jardines dentro del inmueble.
El gerente general de Correos y Telégrafos de Costa Rica, Mauricio Rojas, explicó al Periódico del Pueblo: “Estamos buscando la manera de restaurarlo porque es parte de la historia de nuestro país, de la idiosincrasia costarricense, tenemos la responsabilidad darle la cara que debería tener.
Hoy en día hemos venido trabajando fuertemente en tener toda la planificación, tener los planos de lo que es el mantenimiento preventivo, la restauración, porque queremos que el edificio se vea tal y como estaba hace más de 100 años”.
Jaime Ubilla, presidente del Club Unión, es uno de los participantes del grupo que busca rescatar el edificio, y afirmó a DIARIO EXTRA: “Es un ícono, es de los pocos edificios que nos quedan con la belleza arquitectónica y el valor histórico que tiene acumulado. San José carece de esa belleza, hay que empezar a estudiar y analizar cómo preservar en el tiempo esta edificación, es una responsabilidad de todos nosotros como ciudadanos.
En cuanto al Club Unión hay una particularidad, y es que compartimos el frente de calle y compartimos un parque en común, creo que trabajar en conjunto con Correos es para rescatar, reparar y restaurar, lo que haya que hacer, además de ver los mejores usos que puede tener la edificación histórica”, acotó.
Marcela Arguedas, quien es la presidenta del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), explicó que: “estamos en este primer acercamiento buscando como remozarlo, que es el patrimonio, somo un cuerpo técnico y venimos bajo esa línea a apoyar. El edificio es declarado patrimonio por lo que debe cumplir con la legislación, para eso debemos que tener la autorización del Centro de Patrimonio para poder hacer cualquier mejora”.
Actualmente, el edifico está ocupado por ventanillas de correos y algunos servicios de mensajería de la institución, sin embargo, están trabajando para desocupar toda la parte administrativa en un plazo de dos a tres meses, por lo que solo la ventanilla que se localiza en el lobby del edificio quedará funcionando mientras se termina de movilizar todo el personal a la sede ubicada en Zapote.
PATRIMONIO DE COSTA RICA
El diseño del edificio estuvo a cargo del arquitecto de origen catalán Luis Llach Llagostera, con una marcada influencia francesa que no perdió detalle al estilo arquitectónico neorrenacentista, predominante en aquella época en Europa.
El 14 de octubre de 1980, el edificio fue reconocido como Patrimonio arquitectónico histórico de Costa Rica por el Ministerio de Cultura, en la administración de Rodrigo Carazo.
Tantos años de historia que alberga el edificio impulsan a que el mismo, una vez sea desocupado por Correos de Costa Rica, se convierta en un museo, donde los costarricenses puedan conocer la historia que encierra.
Sin embargo, esa decisión no está en firme, pues deben cumplir una serie de requisitos para poder transformar la obra arquitectónica.