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Los siete diputados de la bancada de Restauración Nacional, por medio de su subjefe de fracción, Eduardo Cruickshank, presentaron un proyecto de ley para modificar la Constitución Política y así impedir que un legislador abandone la fracción por la cual llegó al Plenario y se declare independiente.
La iniciativa surge apenas semanas después de que Restauración sufriera la salida de 8 de sus miembros, quienes conformaron un bloque independiente denominado Nueva República, el cual busca consolidar un nuevo partido político bajo el liderazgo del excandidato presidencial Fabricio Alvarado.
Según Cruickshank, si el diputado insiste de dejar la fracción, también perderá su credencial como legislador y deberá dejar su campo libre para que se le sustituya.
Para ello proponen modificar el artículo 106 de la Constitución Política, agregando un párrafo que indique: “Los diputados y diputadas que, durante el ejercicio de su cargo, se separen o renuncien a la fracción parlamentaria o al partido político por el que resultaron electos, perderán sus credenciales y la respectiva vacante será suplida conforme a las disposiciones vigentes en materia electoral”.
“Esta reforma pondría fin a una mala práctica denominada transfuguismo político, que es inconveniente para el sistema político y hace que los diputados que dejan su fracción rompan también su vínculo con el electorado que lo eligió”, expresó Cruickshank.
Según Restauración, un total de 19 legisladores firmaron el proyecto de ley, entre ellos José María Villalta del Frente Amplio, Erwen Masís del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Carlos Ricardo Benavides del Partido Liberación Nacional (PLN), Otto Roberto Vargas del Republicano Social Cristiano (PRSC) y siete diputados del Partido Acción Ciudadana (PAC).
De acuerdo con lo que señala Restauración, el abandonar el partido por el cual se les eligió ha sido interpretado por la misma Sala Constitucional como el rompimiento del principio democrático de la representación política.
“En la propuesta se consigna que al no existir ese vínculo político con el partido existe un fraude al electorado y una traición política a su partido. Asimismo, con este tipo de acciones hay una burla y mofa de las y los ciudadanos que creyeron en la propuesta partidaria y dieron su voto, pero luego estos electores ven cómo sus representantes se mueven según sus propios intereses”, agregó Cruickshank.
INCONSTITUCIONAL
Acerca del proyecto, el bloque de Nueva República emitió un comunicado de prensa, en el que destaca una sentencia de la Sala IV donde se indica que los diputados no llegan a la Asamblea Legislativa a representar un grupo en particular, ni a un partido político, sino a toda la ciudadanía.
Ellos se basan en la resolución Nº2005-01360, que reza: “Los diputados no importa su procedimiento de elección, ni mucho menos su origen geográfico, político, económico o social, tienen todos por igual un mismo carácter nacional… el diputado es jurídicamente independiente y tiene plena libertad para ejercer su cargo, en representación y en beneficio del pueblo”.
También alegan que las personas ya no votan por banderas, sino por las personas.
Para el vocero de Nueva República, Jonathan Prendas, este proyecto de Restauración es inconstitucional.
“Es inconstitucional como lo han dicho varios votos de la Sala, y lo que hay que hacer es modernizar la legislación de la Asamblea para mejorar los acuerdos políticos, y nosotros al separarnos del partido, lo que no hacemos es separarnos de la gente y nos parece prudente de ver casos de otros países, como España, donde estos bloques independientes se pueden unir a otros y se les reconoce como una fuerza política y administrativamente reconocida”, argumentó Prendas.
Insistió que para ellos lo que priva es el voto de la gente y no las banderas de las agrupaciones y sería inconstitucional porque sobrepasa los intereses de la Nación, en este caso particular de la labor de los legisladores a los intereses de un partido.