
Unos 30 oficiales de la Policía Municipal, en conjunto con la Fuerza Pública, realizaron una operación en la que se allanaron cuarterías en tres puntos identificados como conflictivos de los alrededores del casco metropolitano.
En la operación se logró detener a sospechosos con expedientes por diferentes delitos como robo, narcotráfico, distribución de drogas y personas con órdenes de captura pendientes en el OIJ.
Los allanamientos se realizaron en avenida 9, calle 6, cerca de las paradas de la Coca-Cola al oeste de la capital y en sectores cercanos a calle 12.
La acción policial permitió la detención de tres sujetos con órdenes de captura y el decomiso de 53 piedras de crack, 29 puchos de marihuana y 4 puntas de cocaína.
74 personas fueron indagadas y 15 detenidas, ya que se mantenían indocumentados y fueron ubicados dentro de las cuarterías.
“El mismo fenómeno que conocemos en cuarterías en San José, como puntos de concentración de delincuencia y el uso de estas cuarterías no corresponde a personas en pobreza extrema, sino a delincuencia. El hecho de que había personas con requerimientos judiciales nos llama la atención. El conjunto social es muy heterogéneo, hay maleantes, traficantes, personas pobres y con enfermedades como alcoholismo”, indicó Marcelo Solano, director de la Policía Municipal de San José
DOSIS
Según las autoridades policiales josefinas, quienes manejan el tráfico de drogas han modificado su modus operandi para tratar de reducir las pérdidas que producen las incautaciones que se logran en las intervenciones y allanamientos.
Ahora los traficantes distribuyen y portan pequeñas cantidades de la droga con el fin evitar mayores pérdidas, situación que se detectó en este abordaje.
“Llama la atención los puntos de tráfico de drogas alrededor de las cuarterías. La modalidad es que el traficante ahora anda pequeñas dosis para dificultar la labor de la policía. Son unos pocos grupos que distribuyen droga entre mandos medios de organizaciones y hasta que llega al indigente o al traficante de las esquinas que comisionan de la venta de las dosis”, reveló Solano.
De acuerdo con las autoridades, las cuarterías de la capital siguen utilizándose para ocultar diferentes actos ilícitos y a esto se les suma las personas que huyen de la ley, pero además señalan que, junto a la delincuencia, en ellas habita gente en extrema pobreza, en condiciones de vulnerabilidad y enfermos como alcohólicos y los mismos consumidores de drogas.