Reo estafa ¢500 mills. para darse vida de lujo al salir

Con la ayuda de su familia y de tres funcionarios de la Policía Penitenciaria un privado de libertad logró echarse a la bolsa durante los últimos 2 años cerca de ¢500 millones mediante la realización de estafas telefónicas, dinero con el que compró propiedades, carros, ganado y construyó una casa a la que según él […]

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Con la ayuda de su familia y de tres funcionarios de la Policía Penitenciaria un privado de libertad logró echarse a la bolsa durante los últimos 2 años cerca de ¢500 millones mediante la realización de estafas telefónicas, dinero con el que compró propiedades, carros, ganado y construyó una casa a la que según él pretendía irse a vivir una vez que quedara en libertad.

Se trata de Edwin Tencio Rodríguez, quien cumple una condena por homicidio y delitos contra la propiedad en el Centro de Atención Institucional (CAI) Jorge Arturo Montero Castro en San Rafael, Alajuela, mejor conocido como La Reforma.

Según explica Walter Espinoza, director general del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), desde ese centro penal Rodríguez se las ingenió para conformar y liderar una organización a la que se le conoció como Los Tencio y que se dedicaría a la ejecución de las estafas telefónicas teniendo como centro de operaciones el ámbito D en que se encontraba recluido.

Además, para lograrlo contó con la participación de su familia, su esposa de apellido Alvarado, un notario, los tres funcionarios penitenciarios, así como otras personas que eran recluidas para que prestaran sus cuentas bancarias en las que recibían el dinero robado a las víctimas.

Sin embargo, el sueño que tenía Tencio de darse una vida de millonario se vio truncado este miércoles cuando los agentes del OIJ en conjunto con la Fiscalía Adjunta de Fraudes y Cibercrimen ejecutaron 18 allanamientos para desarticular su grupo criminal capturando a 12 de sus cómplices.

Los operativos se realizaron en propiedades ubicadas en Santa Gertrudis de Grecia, Barva de Heredia, La Katira de San Carlos, Turrubares, Cartago, el centro penitenciario La Reforma y Guatuso, Alajuela.

Durante las incursiones policiales los investigadores decomisaron joyas, ¢1.500.000 en efectivo, 180 cabezas de ganado que fueron adquiridas con el dinero de las estafas y valoradas en ¢50 millones, así como 2 vehículos lujosos.

En cuanto al ganado en el Ministerio Público especificaron que los animales fueron puestos a las órdenes de Senasa para su identificación y tratamiento especial que se requiere. Posteriormente, las reses quedarán en manos del Instituto Costarricense sobre Drogas, según lo dispone la Ley 8.204.

Espinoza detalló que el modo de operar de esta organización se encasilla en el concepto de ingeniería social ya que utilizaban el engaño y la planificación que ha significado la desgracia y angustia para la sociedad.

El caso se investiga en el expediente 19-017027-0042-PE y a los detenidos los remitieron con un informe al Ministerio Público, donde les tomarán la declaración indagatoria para luego solicitar medidas cautelares en su contra.

 

MODO DE OPERAR

 

Respecto al modo de operar, Espinoza detalló que la principal característica del grupo es que parte de las funciones más importantes eran asignadas y ejecutadas por miembros del núcleo familiar de Tencio.

La carga más importante la asumió el privado de libertad, pues era la cabeza que pensaba cómo ejecutar las estafas y lo que se debía hacer una vez que lograban sustraer el dinero a sus víctimas.

Las llamadas las hacían de manera constante y los métodos que utilizaban eran engañar a los ofendidos para luego convencerlos de que entregaran datos sensibles de sus cuentas bancarias. 

Con esto luego tenían acceso al dinero que había en ellas, mismo que trasladaban a cuentas de terceros, las cuales eran manejadas por miembros del grupo.

“Había un segmento de la organización que se dedicaba a investigar a las víctimas, obtener sus datos precisos, conocer su entorno, verificar si tenían algún tipo de negocio de manera que cuando se hiciera el contacto, hubiera empatía, confianza y fuera más fácil para los delincuentes provocar el perjuicio económico”, comentó Espinoza.

En segundo lugar de la jerarquía de esta banda estaba el hermano del líder también apellidado Tencio Rodríguez. Él tenía como función recolectar el dinero sustraído y reclutar personas que facilitaban sus cuentas para recibir depósitos. También conseguía celulares, líneas telefónicas y se hacía cargo de la logística que representa la articulación de este tipo de acciones.

Por su parte, el padre del líder, apellidado Tencio Villegas, era quien en última instancia captaba el dinero que la organización sustraía de las cuentas bancarias para invertirlo en la compra de fincas, vehículos de lujo, ganado y demás bienes.

“Obviamente mantienen un importante nivel de dinero en efectivo que les permite moverse y realizar actividades financieras importantes, tanto así que adquirieron una finca en La Katira de Guatuso. En ese sitio hicieron inversiones en ganado, en la construcción de infraestructura y es el lugar que pretendía ocupar el líder cuando lograra abandonar la prisión”, añadió.

Como parte de los automotores adquiridos con el dinero robado, el grupo criminal compró un taxi el cual inscribieron a nombre del abuelo paterno de Tencio.

Según Espinoza la compra de este carro surgió como consecuencia de las restricciones vehiculares que se dictaron en las medidas sanitarias para combatir el Covid-19, ya que este les permitía seguir moviéndose con absoluta libertad todos los días de la semana, a toda hora, en cualquier lugar o momento.

En la Fiscalía añadieron que la organización del grupo era tan definida que lograron obtener bases de datos para hacer las llamadas, crear sitios web falsos para robar la información de las víctimas y establecieron hasta las funciones exclusivas para ocultar el dinero obtenido ilícitamente y legitimarlo.

 

POLICÍAS 

 

De acuerdo con Espinoza, hay que destacar que para ejecutar las estafas telefónicas desde la prisión Tencio contaba con la colaboración de tres funcionarios de la Policía Penitenciaria, de los cuales dos no están en calidad de detenidos.

Uno de ellos se apellida Irigoyen, otro es el director apellidado Pérez, mientras que la tercera es una oficial que fungía como jefa del ámbito en que se encontraba el líder.

“Esta actividad la han venido ejecutando durante varios meses, evidentemente ha implicado la utilización de celulares, además contar con chips que tengan acceso a internet y necesariamente con el apoyo, respaldo y colaboración de algunos funcionarios públicos que están vinculados con el centro penal”, acotó.

Espinoza aseguró que estos funcionarios aparentemente habrían facilitado acciones para que Tencio fuera ubicado en ámbitos que le permitían realizar sus acciones de manera libre, con mucha permisividad y mediante el acceso a la tecnología que requería.

 

LAVADO DE DINERO

 

Por otra parte, este grupo criminal además de las estafas, tenía una tendencia de estructura muy importante porque se dedicó a lavar dinero y según dijo Espinoza para lograrlo contaron con la ayuda y asesoría de un notario, cuya oficina fue allanada en Grecia.

Para blanquear parte del dinero sustraído a los afectados, los sospechosos articularon sociedades anónimas y a nombre de estas inscribieron bienes muebles, abrieron cuentas, razón por la cual las personas representantes también fueron aprehendidas.

Asimismo, dispersaron otra parte de los bienes en el resto de los miembros de la familia Tencio.

“De esta manera todo el dinero que captaban lo pasaban primero a las cuentas destino que facilitaban los terceros reclutados por la organización, la plata se extraía, la utilizaban para comprar bienes muebles e inmuebles que inscribían a nombre de sociedades anónimas o de familiares, de esa manera le daban visos de legitimidad a los movimientos financieros”, concluyó Espinoza.

 

 

LISTA DE DETENIDOS

 

Apellido                          Lugar de detención

Tencio Rodríguez, líder             La Reforma

Alvarado, esposa del líder          Alajuela

Tencio                                      Orotina

Tencio                                       Grecia

Delgado                                    Grecia

Ugalde                                      Grecia

Solís                                         Alajuela

Palacios                                     Cartago

Méndez                                      Grecia

Irigoyen, policía penitenciario       La Reforma

Pérez                                         Alajuela

Tencio                                        Grecia