
El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este domingo una participación más activa del Reino Unido en la guerra contra Irán y aseguró que cazas británicos “han interceptado con éxito bombardeos iraníes”.
Explicó que los países del golfo Pérsico, a los que calificó como “nuestros socios”, han pedido al Reino Unido “hacer más para defenderlos”, y que esta mayor implicación responde a esa solicitud.
Además, Starmer indicó que autorizó a Estados Unidos el uso de bases británicas, sin detallar cuáles, con fines defensivos específicos, que incluyen ataques contra bases iraníes. Según explicó, “la única manera de frenar la amenaza es destruir los misiles en su origen, ya sea en sus depósitos o en las lanzaderas”.