
El crecimiento de los regímenes especiales de producción presenta una desaceleración hasta 2,9% en junio, un ritmo que marca una pérdida de dinamismo frente al desempeño registrado un año atrás, cuando superaba el 17%.
Aunque la actividad continúa creciendo, el resultado refleja una menor expansión de las empresas vinculadas principalmente con la manufactura de dispositivos médicos y los servicios profesionales.
“La desaceleración debe analizarse en el contexto de un entorno internacional cada vez más retador, marcado por nuevos aranceles, mayor competencia por la inversión, automatización e incertidumbre. Es importante aclarar que se trata de un crecimiento a un menor ritmo al que veníamos acostumbrados a dos dígitos, y no de una reducción”, indicó Ronald Lachner, presidente de la Asociación de Zonas Francas (Azofras).
El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento interanual de 3% en junio, 2,2 puntos porcentuales menos que en el mismo mes de 2025.
Con ese resultado, la producción nacional acumuló una expansión media de 3,7% durante el primer semestre del año.
En el caso de los regímenes especiales, durante los primeros seis meses estos registraron una expansión media de 4,2%.
“Después de tasas de crecimiento muy altas en los últimos años, particularmente en industria de dispositivos médicos, la desaceleración que estamos viendo en la actividad de zona franca puede reflejar una mera normalización. Se creció muy rápido en años anteriores y se alcanzó un nivel alto de producción y ahora lo que estamos viendo son crecimientos más moderados a partir de una base mucho más alta”, indicó Rodrigo Cubero, expresidente del Banco Central.
El menor dinamismo de los regímenes especiales estuvo relacionado con la manufactura de implementos médicos y productos metálicos. En el caso de la fabricación de dispositivos médicos, el crecimiento fue de 2,4% en junio, frente al 40% registrado en el mismo mes de 2025.
Daniel Ortiz
Economista
“Se debería revisar la política monetaria del Banco Central, pero también escuchar dónde están los cuellos de botella que pueden hacer que este motor que por muchos años ha carburado muy bien, que son las zonas francas, pues deje de carburar como lo hacía y perdamos oportunidades de negocio”.
La producción de productos metálicos disminuyó 40,2%, particularmente por el comportamiento de componentes y tableros electrónicos ante la salida de empresas del mercado de semiconductores.
El economista Daniel Ortiz agregó que la pérdida de dinamismo refleja el impacto de factores coyunturales de la economía mundial, donde los países crecen menos y se replantean las reglas del comercio internacional. Sin embargo, también señala elementos internos que afectan la competitividad del país.
“También están reflejando las dificultades internas de la economía. Por ejemplo, lo que ha sido la fuerte apreciación de la moneda que ya supera un 30% desde el 2022. Eso encarece los costos de muchas industrias. Sin duda, han estado bajo presión y lo han señalado distintas industrias de que el país ha ido perdiendo competitividad. Entonces, cuando sucede esto es normal que veamos empresas de zonas francas que, por ejemplo, frenan decisiones de inversión”, afirmó Ortiz.
Rodrigo Cubero
Expresidente del Banco Central
“A todo eso se le suma lo más preocupante y es la erosión de la competitividad nacional, que es un factor doméstico, donde sí las autoridades tienen que poner mucha atención porque está perjudicando la actividad económica en zonas francas, no solo en manufactura, sino también en servicios.”
El expresidente del BCCR coincide en el impacto del tipo de cambio, que se suma a diversos factores que limitan la competitividad del país.
“Hay problemas que viene arrastrando Costa Rica como un alto costo de las tarifas eléctricas, en altos costos de logística y transportes, en parte por la mala calidad de la infraestructura vial y portuaria que tenemos, los altísimos costos de la mano de obra formal por las cargas patronales y son factores estructurales que se vienen a exacerbar cuando se aprecia el tipo cambio”, mencionó Cubero.
Fuera de los regímenes especiales, el régimen definitivo registró un crecimiento interanual de 3,1% en junio y estuvo impulsado por la construcción residencial privada y de obra pública, los servicios de salud y las actividades financieras.
Lachner resaltó que, pese a la desaceleración, las zonas francas continúan registrando nuevos proyectos. Durante el primer trimestre de 2026 se contabilizaron 18 nuevas iniciativas de inversión, principalmente en manufactura avanzada, dispositivos médicos y agroindustria.
Ronald Lachner
Presidente de Azofras
“Esto nos plantea un desafío muy claro: no basta con atraer nueva inversión; debemos generar las condiciones necesarias para que las empresas que ya están instaladas en Costa Rica continúen creciendo, reinviertan y mantengan sus operaciones y empleos de calidad”.



