Reelección solo una vez

“Con este proyecto no es que no van a volver a quedar caras conocidas, sin embargo, deberán esperar 8 años para competir de nuevo por el puesto”.   Desde hace bastantes años la gente viene quejándose de que muchos alcaldes se creían inamovibles de sus puestos, porque reelegirse indefinidamente ya era una costumbre bastante arraigada.  […]

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“Con este proyecto no es que no van a volver a quedar caras conocidas, sin embargo, deberán esperar 8 años para competir de nuevo por el puesto”.

 

Desde hace bastantes años la gente viene quejándose de que muchos alcaldes se creían inamovibles de sus puestos, porque reelegirse indefinidamente ya era una costumbre bastante arraigada. 

Sin tapar el sol con un dedo, hay algunos que tienen al menos 2 décadas en el mismo puesto, casi que son un activo más de la institución, y quizá este tipo de casos incentivaron la creación del proyecto para frenar la perpetuidad de los alcaldes en el desempeño de sus funciones.

Tras varios estira y encoge, finalmente la propuesta recibió los votos necesarios para ser aprobada en el Plenario, pero bueno, después de los dimes y diretes resulta inevitable entrar en el tema, pues muchas personas celebran la aprobación de este proyecto porque ya los alcaldes no se quedarían de forma permanente en sus puestos. 

Pero finalmente tuvo que ser consultada ante la Sala Constitucional, la cual este miércoles afirmó que no existen roces de constitucionalidad, lo que quiere decir que los alcaldes solo podrán reelegirse una vez luego de su primer período.

Esto quiere decir que quienes deseen ser reelegidos deberán trabajar muy duro, pero además deberán programarse a que puede ser que solo estén un período, por lo que si desean dejar huella en sus pobladores deberán buscar hacer las cosas lo mejor posible. 

Como hecha la ley confeccionada la trampa, esperemos que los que deberán dejar sus puestos no ideen la manera de volver rápidamente tratando de rotarse entre los mismos de un grupo o un partido, porque casos hemos visto que algunos hermanos o padre e hijos se turnan la alcaldía, al parecer son familias que disfrutan de las mieles de los cargos públicos.

Conviene tener claro que esto ha ocurrido porque en las elecciones municipales la participación ciudadana es muy baja y no hay un porcentaje mínimo para que una persona quede electa, lo que conlleva a que, si alguien saca solo 100 votos y es el que más obtiene, resultará electo o se mantendrá cómodamente en su puesto por otros 4 años. 

Esto provocó que muchas personas permanecieran en los cargos por décadas, dando una dulce sensación de confort a quienes ostentaban el poder, pero para el resto de los empleados generaba preocupación, porque entendían quién tenía la papa en la mano y muchas veces actuaban ante el temor de ser sancionados o despedidos por no hacer lo que deseaba el alcalde de turno.

Con este proyecto no es que no van a volver a quedar caras conocidas, sin embargo, deberán esperar 8 años para competir de nuevo por el puesto, lo que permitirá que más personas tengan la oportunidad de acceder al municipio para implementar sus ideas y proyectos.

La idea es que el pueblo gane con personas que tengan ideas frescas, novedosas, que vengan con ganas de trabajar, pero también que se comprometan a ser los mejores para quedar en la retentiva del electorado, que los vuelva a escoger en caso de volver a postularse.

Ya no nos ganará la costumbre, nos tocará a fuerza ver quiénes ofrecen las mejores propuestas para nuestros barrios, para de esta manera escoger lo que más nos conviene y no simplemente porque nos caen bien o por aplicar aquel viejo refrán que dice “mejor viejo conocido que nuevo por conocer”.

No podemos perder de vista que en la actualidad las municipalidades juegan un papel preponderante en el desarrollo de los cantones, pues tienen presupuestos, y en sus manos está la oportunidad de mejorar la convivencia vecinal, con proyectos y propuestas que queden para el futuro y no sean flor de un día.