Recuperar la seguridad

Fernando Berrocal Exministro de Seguridad Pública

El 54% de los reclamos de los oficiales son por montos menores a ¢60 mil.

En su discurso inaugural, la presidente Laura Fernández, se comprometió con los costarricenses a “recuperar la seguridad”, como la gran prioridad nacional.

Designó como ministro de Seguridad Pública a Gilbert Campos, ex ministro de Justicia e impulsor de la necesaria cárcel de seguridad en construcción, abogado, ex funcionario del OIJ y un hombre de decisiones que, de inmediato, anunció la conformación de su equipo de trabajo, ratificando y rotando oficiales en la estructura territorial y en las Unidades Especializadas de la Fuerza Pública.

Algunos cambios son significativos, como en la PCD y en la Dirección General de Migración, a los que se unen la designación de un nuevo jefe en la UEI y la UPP, importantes unidades adscritas a la Casa Presidencial y el traslado de su ex jefe como asesor al Ministerio de Seguridad Pública.

Muy positiva la designación de Gerardo Castaing como nuevo viceministro de Unidades Especiales. Castaing es también ex funcionario de la OIJ, académico de primer nivel y uno de los hombres más capacitados y experimentados con que cuenta el país en materia de seguridad. Atravesamos tiempos turbulentos. La seguridad nacional y ciudadana es un “tema país” prioritario y fundamental que, sin dejar de estar en el ojo crítico de la ciudadanía y la prensa, bajo ninguna circunstancia debe politizarse.

Se requiere la acción estratégica y unitaria de los tres Poderes del Estado.

Ciertamente, es un tema de represión policial y se requieren cárceles de seguridad, pero a la vez es un tema fundamental de prevención policial y eficaces políticas públicas para atacar, paralelamente, las causas económicas, sociales, educativas, familiares y de salud pública directamente involucradas. 

Lo uno y lo otro. Mano dura, valiente y, a la vez, mano inteligente y solidaria. 

Costa Rica necesita una fuerte unidad nacional frente a un delito de naturaleza transnacional de poderosas y corruptas mafias criminales que, en todos los terrenos, atentan día a día contra nuestra soberanía y frente al cual nuestro país no puede solo, por lo que requiere la cooperación y el trabajo conjunto policial de Agencias de Seguridad, de los países parte estructural de la “ruta de la droga” y que disponen de  más información y capacidad tecnológica.

Pero lo fundamental y primero somos nosotros mismos, como país soberano. 

Se necesita de esa visión integral y urgentes reformas sustantivas en la obsoleta legislación policial vigente, visión y acción unitaria de los tres poderes del Estado, suficiente presupuesto y recursos humanos, inversión en innovación tecnológica, mejor coordinación estratégica y operativa entre las Fuerzas de Policía, el OIJ y las Policías Municipales, así como apoyo comunitario y de las organizaciones de la sociedad civil.

El gobierno Fernández está frente a está trascendental misión nacional.

¿Y usted que opina?