Rectoría de la UCR destinó más de ¢40 millones a alimentación, vino y actividades protocolarias
Justifican que este tipo de consumo “ha existido históricamente en la Universidad”
Un total de 308 facturas por gastos de alimentación cargadas al presupuesto de la Rectoría de la Universidad de Costa Rica (UCR) muestran pagos millonarios de más de ¢40 millones, realizados entre el 2024 y lo que va del 2026 por gastos en alimentos, bebidas, actividades protocolarias y capacitaciones que acumularon ¢40.559.500.
Entre 2025 y 2026 también hay registros por cenas en restaurantes de alta cocina y consumo de alcohol. La documentación evidencia compras durante las noches, fuera de horario laboral y los fines de semana en distintos establecimientos que fueron cubiertos con fondos institucionales.
Tras darse a conocer que en un restaurante de comida argentina se destinaron más de ¢800 mil a cenas bajo el rubro de gastos de representación, Grupo Extra solicitó información adicional a la UCR para analizar la documentación. En ese sentido y con base en la información entregada, se identificaron gastos similares.
Por su parte, es importante destacar que dicho periodo corresponde a dos rectorías: Gustavo Gutiérrez Espeleta y Carlos Araya Leandro.
Limoncello y otros restaurantes
Uno de los hallazgos en la documentación de los gastos es la preferencia por el restaurante Limoncello, un local de cocina italiana ubicado en Barrio La California.
Durante el año 2025, la Rectoría acumuló un gasto de ¢371,148 en este establecimiento donde todos los consumos registrados ocurrieron un martes. Dos de estas visitas destacan por su horario nocturno y el valor de lo consumido.
El martes 14 de enero de 2025, a las 9:30 p.m., se emitió una factura por ¢134,946 que incluyó platos como salmón a la miel, pulpo a la parrilla, raviolis y vino tinto, entre otros.
Menos de un mes después, el martes 11 de febrero de 2025, a las 9:22 p.m., se registró el gasto más alto en este local: ¢165,633 por una cena con corvina, postres como panna cotta y tiramisú.
La última visita registrada fue el martes 19 de agosto de 2025, esta vez en horario de almuerzo, por un monto de ¢70,569 que incluyó nuevamente salmón a la miel, pollo crocantino y varios postres.
Tras consultas de este medio, la Rectoría justifica todos estos gastos institucionales como necesarios.
“Ninguna de las erogaciones visibles en el paquete de facturas remitidas responden a alimentación personal del rector o cualquier otro funcionario institucional, sino a reuniones de trabajo con homólogos internacionales, investigadores, embajadores o comitivas de embajadas que mantienen importantes proyectos de investigación en la Universidad de Costa Rica”, declaró la oficina de prensa de la Rectoría.
Además, añadieron que las cenas en el restaurante italiano corresponden a la atención de diplomáticos coreanos que mantienen proyectos de cooperación por millones de dólares en la UCR.
Aseguraron que la colaboración coreana permitió la inauguración del InnoHub-UCR, una infraestructura con laboratorios orientados a la transferencia tecnológica.
“Sería ilógico pensar que la Universidad no pueda invitar a una cena a personas u organizaciones que invierten millones de dólares en nuestra entidad”, señaló la oficina de prensa.
Algunas de las facturas en Limoncello.
Otros restaurantes
La revisión de las facturas muestra otros consumos registrados en horarios nocturnos y fines de semana.
Por ejemplo, el domingo 9 de febrero de 2025 se cargó una factura por ¢48.399 en el restaurante peruano Pikeos, emitida a las 8:56 p.m. Entre los platillos adquiridos figuran camarones al rocoto, ceviche y sopa de mariscos.
Un día después, el 10 de febrero pasado se registró un consumo de ¢30.900 en el restaurante Nación Sushi a las 8:13 p.m.
Y también está el Novillo Alegre, que entre el 10 de octubre del 2025 y el 5 de febrero del 2026 se registró un gasto acumulado de ¢818.000.
En conjunto, solo estos cuatro restaurantes acumulan más de ¢1,2 millones cargados al presupuesto de Rectoría entre 2025 y 2026, de acuerdo con las facturas revisadas por este medio.
“Ese tipo de gastos no son algo que esta Administración haya instaurado o implementado, sino que han existido históricamente en la Universidad. Por ejemplo, los registros institucionales que también fueron entregados muestran que entre 2021 y 2024, los desembolsos relacionados a alimentación para este tipo de actividades ascendieron a ¢55 millones, aproximadamente”, justificaron.
Otras facturas en otros restaurantes.
Alcohol en la cuenta institucional
Las facturas revisadas también incluyen bebidas alcohólicas pagadas con fondos institucionales. El restaurante de cocina italiana facturó en dos ocasiones botellas de vino “voluzione Primitivo” durante sus cenas de martes con un valor de ¢20,325 cada una.
Este comportamiento se repite en otros comercios. En El Novillo Alegre, el 13 de octubre de 2025, se incluyó una botella de vino “Luis Cañas Crianza” por un valor de ¢21,552 en la cuenta de la Rectoría.
Además, se registran cobros por una “Copa de Sangría Tinta” en Nación Sushi y una “Michelada” en Sardi Trattoria, esta última consumida un domingo de abril de 2025.
“Sobre la inclusión de bebidas con alcohol en las facturas, ese tipo de consumos estaban permitidos de acuerdo con la normativa institucional para atender a invitados internacionales en eventos muy específicos. Sin embargo, semanas atrás, emitimos una resolución que prohíbe ese tipo de egresos”, explicaron.
Cafeterías y servicios de alimentación
Fuera de las cenas y el alcohol, el gasto diario se concentra en una red de cafeterías y servicios de catering, con compras recurrentes durante el período analizado.
La Pastelería Giacomin (Grupo GKH S.A.) encabeza la lista con 12 facturas durante 2025, sumando más de ¢217,000 en almuerzos tipo “Mezzo Mezzo” y repostería.
Por otro lado, la panadería Cumpanis (Masa Madre S.A.) registra una actividad intensa entre 2025 y 2026 que acumula ocho facturas con montos de ¢227,826 en total.
Asimismo, el local Smoothies and Creps aparece de forma constante con 11 comprobantes de régimen simplificado por conceptos de “frutas” y “sándwiches”.
La Rectoría indicó que corresponden a reuniones de trabajo realizadas en la rectoría en horario que coincidía con el desayuno y que se ofreció alimentación a los invitados.
Para eventos de mayor escala, la Rectoría recurre frecuentemente a Abelardo Suárez Mora. Este proveedor de catering facturó entre finales de 2024 y principios de 2026 servicios que superan el millón de colones, incluyendo almuerzos y refrigerios con facturas individuales que llegan a los ¢300,900.
Además, eventos internos registran picos altos, como la inducción de autoridades el 6 de enero de 2025 por ¢400.000. También destaca el taller de planificación estratégica del 10 de febrero del mismo año, con un gasto de ¢273.200 en catering.
Destaca además un evento para 100 personas en el Aula Magna en enero de 2026, cuya factura por catering ascendió a los ¢354.615.
Gastos en actividades protocolarias.
Regularon gastos de alimentación
Una resolución de la Rectoría el 25 de mayo de 2026 (R-319-2026), mediante la cual el rector Carlos Araya establece medidas temporales para restringir y controlar los gastos de alimentación en la Administración Superior, mientras se aprueban lineamientos institucionales definitivos.
La Rectoría justifica la resolución señalando que los recursos públicos deben administrarse con criterios de legalidad, transparencia, austeridad, eficiencia y rendición de cuentas.
Además, cita criterios de la Contraloría General de la República, que indican que los gastos de alimentación no son un derecho ni una práctica ordinaria, sino una excepción que debe estar debidamente justificada.
En dicho documento, se prohíben, como regla general, los gastos de alimentación para reuniones ordinarias de trabajo, sesiones habituales de coordinación y actividades rutinarias.
Solo podrán autorizarse de forma excepcional cuando exista una justificación objetiva y documentada.
Gastos por año
Los gastos cargados el presupuesto de la Rectoría, incluyendo todas las partidas como servicios de alimentación y bebidas, actividades protocolarias y capacitación entre 2021 y 2026 se distribuyen de la siguiente manera: