
Sebastián Vargas Sánchez
Colaborador de Grupo Extra
La Copa del Mundo 2026 comenzó y ya dejó marcas históricas durante el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca.
Por un lado, el delantero mexicano Julián Quiñones se convirtió en el primer futbolista nacido en otro país que anota para una selección diferente en un partido inaugural de la Copa del Mundo. Nacido en Colombia y nacionalizado mexicano, Quiñones abrió el marcador para el Tri y escribió una página inédita en la historia del torneo.
Por otra parte, el defensor sudafricano Yaya Sithole también ingresó a los libros de historia, aunque por una razón muy distinta.
El futbolista fue expulsado al minuto 49 del segundo tiempo, convirtiéndose en el jugador que recibe la tarjeta roja más rápida en un partido inaugural de una Copa del Mundo. Con ello superó la marca que ostentaba Carlos Caszely, quien había sido expulsado al minuto 67 durante el encuentro entre Alemania Federal y Chile en el Mundial de 1974, compromiso que terminó con victoria alemana por 1-0.
El otro ocurrió luego del pitazo final, ya que este cotejo se convirtió en la inauguración con más tarjetas rojas (3), una menos que el duelo de octavos de final entre Portugal-Países Bajos de 2006 que tuvo 4.
Así, el primer partido del Mundial 2026 no solo marcó el inicio de una nueva edición del torneo, sino que también dejó dos registros históricos que difícilmente pasarán desapercibidos para los aficionados y estadísticos del fútbol.