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A raíz de atrasos en desembarcos, derrames de gasolina y sobrecostos relacionados con demoras en las descargas, la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) ha tenido que pagar ¢26,5 millones; todo esto debido a la falta de trabajos preventivos en materia de infraestructura.
Así lo señala el reciente informe de la Contraloría General de la República (CGR), que destaca que el nivel de inversión que realiza Recope es muy bajo, lo que genera una serie de deficiencias que impactan las finanzas nacionales.
El documento indica que la refinadora “no ha desarrollado un plan de sustitución de activos para los equipos clasificados como obsoletos, y carece de un inventario mínimo indispensable de repuestos”.
Además, se advierte que “el 52,28 % de los equipos críticos en la Terminal El Alto (Ochomogo, Cartago) carece de redundancia; las válvulas, así como sus bombas y motores para la venta de hidrocarburos, no cuentan con respaldo”.
El análisis de la CGR también destaca deficiencias en el Muelle Petrolero, en Moín de Limón, así como en las instalaciones ubicadas en La Garita de Alajuela.
A esto se suma una falta de inversión en mantenimiento, pues según el informe, entre 2020 y 2024 Recope destinó menos del 1 % del valor capitalizado de sus proyectos a labores preventivas o correctivas, cuando las buenas prácticas recomiendan entre un 2 % y un 10 %.
La omisión de estas inversiones puede resultar costosa, ya que “cada $1 en mantenimiento pospuesto cuesta $4 en necesidades futuras de renovación de capital”, advierte la CGR.
El informe también señala el deterioro de la infraestructura portuaria. En el caso del muelle petrolero, solo se logró cumplir un 29,55 % del programa de mantenimiento preventivo y predictivo.
Finalmente, la Contraloría advirtió que “la ejecución promedio del mantenimiento preventivo-predictivo es inferior al 67 %, lo que podría propiciar fugas, retrasos en las descargas de hidrocarburos y problemas de estabilidad e integridad estructural como los que se han presentado”.
Como respuesta a los señalamientos, Karla Montero, presidenta ejecutiva de Recope, señaló que los problemas de infraestructura se arrastran desde el 2022, momento en que el actual gobierno asumió funciones.
Karla Montero
Presidenta Ejecutiva Recope
“No estamos de acuerdo con muchos de los puntos expuestos, porque en 3 años no solo hemos recuperado la infraestructura que estaba abandonada, sino que estamos implementando inversiones para garantizar el servicio para el futuro”.
“Las administraciones pasadas dejaron de invertir para enfocarse en dos grandes proyectos que ustedes conocen: Soresco y Terminal Pacífico, ambos inviables. Cuando llegamos en el 2022 hicimos un diagnóstico y se elaboró un plan de rescate de la infraestructura con acciones muy puntuales para mitigar los riesgos industriales y garantizar la continuidad del servicio”, destacó Montero.
Los proyectos mencionados fueron iniciativas lanzadas en 2008 y 2009. El primero pretendía una alianza con una refinadora china, mientras que el segundo buscaba generar nuevas instalaciones en Barranca de Puntarenas.
La jerarca agregó que actualmente se trabaja en un plan maestro de inversiones que permitiría mejorar los aspectos señalados por el ente contralor.

