Reciclando con estilo

En Puerto Viejo de Venecia, San Carlos, doña Margalida Steller Vargas decidió trabajar junto a su esposo y ponerse un negocio de artesanías, pero no cualquier tipo de trabajo, ya que su idea original de reciclar todo tipo de madera -que estaba destinada a convertirse en desecho o para encender un fuego- terminó por convertirse en toda una realidad, que le permitió explotar sus talentos.

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En Puerto Viejo de Venecia, San Carlos, doña Margalida Steller Vargas decidió trabajar junto a su esposo y ponerse un negocio de artesanías, pero no cualquier tipo de trabajo, ya que su idea original de reciclar todo tipo de madera -que estaba destinada a convertirse en desecho o para encender un fuego- terminó por convertirse en toda una realidad, que le permitió explotar sus talentos.

Tanto ella como su pareja trabajan en equipo, él se encarga de recolectar el material, pulirlo, darle forma y dejarlo listo para que ella pueda pintarlo, detallarlo, barnizarlo y darle vida con los colores, logrando hacer moledores, servilleteros, pañeros, cortineros y parrillas entre otras creaciones, un trabajo que le permite desestresarse y sobre todo sentirse bien consigo misma.

“La idea de hacer artesanías surgió cuando mi esposo se quedó sin trabajo, por eso pensamos en qué hacíamos para producir una entrada económica para la casa, entonces pensamos en trabajar en desechos de madera. Así es como inician todas las cosas grandes, por necesidades. Y gracias a Dios nos ha ido bien, además tenemos una muchacha especial y esto nos ha ayudado”, comentó.

Doña Margalida considera que este nuevo oficio se ha convertido para ella en una liberación diaria, donde los conocimientos, sentimientos y muchas otras cosas más suelen cobrar vida en el arte, algo que disfruta mucho.